Virosis respiratoria felina, coriza, gripe felina

Felino doméstico

Las virosis respiratorias felinas, también conocidas con el nombre de coriza o gripe felina, son infecciones que afectan a las vías altas respiratorias de los gatos.

Etiología

Hay dos agentes principalmente implicados en la coriza o gripe felina:

– Virus de la rinotraqueitis felina (FHV): es un herpesvirus del que solamente se conoce un serotipo en el mundo.

Calicivirus felino (FCV): virus que puede resistir varios días en el medio ambiente, además puede presentar variaciones en su poder patógeno.

Aunque también pueden intervenir en las enfermedades respiratorias del gato:

– Bordetella bronchiseptica
– Mycoplasma spp.
– Chlamydophila

Epidemiología, transmisión o contagio

La eliminación del virus se produce por las secreciones oculares, nasales y faríngeas.

La transmisión se realiza por contacto directo con estas secreciones. El periodo de incubación es de 2 a 6 días. Animales de corta edad y sin vacunar son los más susceptibles en contraer infecciones respiratorias felinas.

Infección aguda

Puede durar de 2 a 3 semanas, los gatos afectados eliminan altas dosis víricas.

Algunos gatos pueden excretar el virus durante el periodo de convalecencia:

  • Herpesvirus (FHV): entre 10-30 días.
  • Calicivirus (FCV): hasta 75 días.

Infección o enfermedad crónica

Muchos gatos, en el caso del herpesvirus, pueden quedar como portadores asintomáticos, hasta un 80%; además, pueden desarrollar una enfermedad latente durante años en:

  • Córnea
  • Nervio óptico
  • Bulbo olfatorio

Incluso en estados de inmunosupresión pueden volver a excretar el virus durante una a tres semanas.

Del 8 al 40% de los gatos infectados por calicivirus quedan como portadores del virus en el epitelio de la faringe y tonsilas. Pueden eliminar el virus durante varios meses o toda la vida.

Sintomatología virosis respiratorias felinas

Los gatos infectados por virosis respiratorias, coriza o gripe felina presentan los siguientes síntomas:
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Signos ocularesSignos respiratoriosSignos bucalesOtros
Conjuntivitis
Descarga
Queratitis  (herpesvirus)
Mucosidad
Estornudos
Tos
Disnea
Hipersalivación (herpesvirus)
Estomatitis (calicivirus)
Úlceras (calicivirus)
Linguales (calicivirus)
Deshidratación
Abortos
Diarrea
Vómitos
Fiebre
Úlceras

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Diagnóstico de coriza o gripe felina

El diagnóstico clínico y epidemiológico del coriza o gripe felina en colectividades de gatos se realiza por la simultaneidad de:

– Síntomas nasales, oculares y respiratorios.
– Alta morbilidad, en una población hay un número elevado de casos.
– Baja mortalidad.

También puede realizarse un diagnóstico laboratorial para la detección de anticuerpos, y el aislamiento del agente causante a partir de hisopos orofaríngeos, nasales o conjuntivales.

Tratamiento

La mortandad es baja si existe tratamiento, aunque en ocasiones puede complicarse con una bronconeumonía, en la práctica veterinaria se aplican los siguientes tratamientos:

– Antivirales: mejora del sistema inmunológico del gato.

– Antibióticos: para la prevención de enfermedades secundarias.

– Rehidratación: es importante dado que los gatos afectados padecen deshidratación, principalmente por el hecho de que dejan de comer.

– Calor: a los efectos de prevenir estados de hipotermia, sobre todo en cachorros; una temperatura ambiental optima también es muy importante en las enfermedades víricas respiratorias felinas.

– Colirios: higiene de ojos y aplicación de colirios para reducir los daños oculares.

– Limpieza de fosas nasales: es importante que estén despajadas, de esa manera el gato puede oler y, en consecuencia, estimula su apetito.

– Evitar situaciones de estrés en felinos afectados por coriza o gripe felina.

– Suministros de alimentos blandos y cálidos  para aumentar su palatabilidad.

Vacunación

Para la prevención de infecciones producidas por virosis respiratorias, coriza o gripe felina, es muy importante que el veterinario de elección lleve un óptimo programa de vacunación, en el mercado existen diferentes vacunas: trivalentes, cuatrivalentes… Son vacunas bien atenuadas o bien inactivadas, que reducen la gravedad de las infecciones, aunque no garantiza la protección absoluta, sobre todo frente al herpesvirus felino.