Panleucopenia felina, virus de la enteritis infecciosa felina

Felino semilibertad

Etiología

La panleucopenia felina es una enfermedad producida por un parvovirus. Se trata de un virus muy estable en el entorno, puede permanecer viable hasta un año, además es muy resistente frente a desinfectantes. Posee una afinidad especial por las células en división: células intestinales, médula ósea, tejidos fetales, etc.

Epidemiología y contagio

La panleucopenia o enteritis infecciosa felina provoca una enfermedad grave en los felinos. El virus está presente en todas las secreciones del organismo, pero la principal vía de contagio son las heces. La transmisión puede producirse por:

  • Contacto directo con gatos infectados o sus secreciones.
  • Ocasionalmente por contacto indirecto: ropa, cajas, comederos, manos…

Patogenia

Infecta células con alta actividad mitótica: intestino, médula ósea, órganos linfoides… en gatitos muy jóvenes también puede afectar al sistema nervioso central:

  • Cerebro
  • Cerebelo
  • Retina
  • Nervio óptico

Diagnóstico, síntomas de la panleucopenia felina

Para la detección del virus se suele recurrir a la realización del test de parvo canino. Los gatos afectados suelen presentar estados febriles, diarreas, vómitos, anemia, etc. En felinos jóvenes, menor de cinco meses, las probabilidades de mortalidad son más elevadas que en gatos adultos.

Tratamiento

El control y supervisión por parte de un veterinario es imprescindible dado la gravedad que reviste este tipo de patología.

No hay tratamiento específico, sino de soporte, principalmente fluidoterapia, lograr que el gato se alimente, etc. La terapia con inmunomoduladores es otra alternativa utilizada en muchas clínicas veterinarias con la finalidad de conseguir el incremento de las defensas en el animal afectado, de esa manera podrá combatir mejor la enfermedad. El uso de antibióticos de amplio espectro son también utilizados para tratar o, en su caso, prevenir, infecciones en el trato digestivo.

Es básicamente una patología muy semejante al parvovirus canino. Está demostrado que en gatos infectados podrán expulsar el virus si gozan de un sistema inmune fuerte. La aplicación de vacunas específicas es la mejor opción para la prevención de la enfermedad.