Leucemia-felina, síntomas, tratamiento, contagio.

Gato urbano en semilibertad

Etiología

La leucemia felina (VLFe, FeLV) es una enfermedad poco frecuente pero muy grave, producida por un retrovirus y tiene capacidad oncogénica (capacidad de producir tumores). Está distribuida mundialmente e infecta a un promedio de entre 3-20% de gatos, según su localización geográfica.

Epidemiología (contagio)

La transmisión por virus de leucemia felina requiere un contacto directo y estrecho entre los gatos. Generalmente es oronasal, pero también puede infectarse por medio de la orina o de la leche. La transmisión parenteral (peleas) y venérea puede darse, pero no es frecuente. Es habitual en gatos de exterior que viven en comunidad, si adoptamos un gato recogido de la calle es importante acudir al veterinario para que puedan realizar las correspondientes pruebas y conocer el estado de salud del animal.

Patología

Contacto directo oronasal y replicación a nivel local. Muchos gatos consiguen rechazar el virus en respuesta a una buena inmunidad celular; en otros, el virus produce una viremia transitoria (llega a la sangre), pero igualmente consiguen combatirlo. Finalmente en un determinado números de gatos, el virus en sangre llega al sistema linfático y al bazo, sin embargo también es posible que se consiga eliminar.

Si no se rechaza, el virus va a alcanzar la médula ósea y generalmente se queda latente. El problema es que el gato puede ir eliminando virus de forma continua. En el caso de que no se presente latente, puede multiplicarse y originar una viremia persistente.

Síntomas de leucemia felina

La mayoría de los felinos que contraen la enfermedad padecen una infección silente, aparentemente tienen buena salud, pero pueden estar excretando el virus. Si presentan signos clínicos pueden ser: afecciones no tumorales (85%) o afecciones tumorales (15%).

Afecciones no tumorales

  • Consecuencia de la inmunodeficiencia (50%).
  • Se observa en gatos infectados crónicos.
  • Son más sensibles a muchas enfermedades:

– Virales: rinotraqueitis, PIF…
– Bacterianas: gingivitis, neumonías, piodermas…
– Parasitarias: toxoplasmosis.

  • En gatitos infectados a corta edad pueden desarrollar síndrome con:

– Letargo.
– Atrofia de timo y de estructuras linfoides.
– Linfopenia.
– Incompetencia inmunitaria.
– Anemia (25%).

  • Otras enfermedades:

– Glomerulonefritis.
– Poliartritis.
– Uveítis.
– Ataxia, anormalidades en la pupila…
– Abortos, infertilidad…

Afecciones tumorales

  • Linfosarcomas (tumores muy agresivos).
  • Leucemia, con menor frecuencia.

Diagnóstico

El diagnóstico debe hacerse por confirmación laboratorial. No hay tratamiento específico contra esta infección viral. Además, el tratamiento sintomático no elimina el peligro de contagio.

El mejor medio para prevenir la enfermedad es llevar un control de salud por parte del veterinario de elección que nos asesorará sobre:

– Detección de los gatos infectados.
– Medidas de aislamiento y desinfección.
– Vacunación.