Glaucoma felino, su clasificación y aspecto en el gato

Glaucoma felino
Eric Isselée (sp.depositphotos.com)

El desarrollo de glaucoma felino está vinculado a un aumento en la presión intraocular, la cual alcanza valores capaces de afectar la visión. En el gato, esta afección ocurre mayormente como consecuencia de una enfermedad previa o simultánea.

La descripción del glaucoma felino nos acerca nuevamente a las particularidades de la especie ante una determinada enfermedad ocular. Veremos de qué se trata.

Definición de glaucoma y mecanismo de producción

El término “glaucoma” hace referencia, más específicamente, a una serie de eventos que comienzan con el aumento de la presión en el interior del ojo debido al incremento relativo del humor acuoso. Ese aumento de la presión alcanza valores que resultan dañinos para la retina y el nervio óptico, razón por la cual se reconoce a la enfermedad como una retinopatía y neuropatía óptica.

El humor acuoso se produce en una estructura de la capa media del ojo conocida como cuerpo ciliar. Es un líquido translúcido que nutre las estructuras oculares internas adyacentes. Su producción y drenaje en los sitios respectivos se encuentra en permanente equilibrio. Además de la nutrición del ojo, el humor acuoso genera la presión interna necesaria para estabilizar la forma del globo ocular y contribuir con la fisiología de la visión.

El aumento de la presión puede producirse como consecuencia de una disfunción en el drenaje del humor acuoso o por un disturbio en la circulación normal del líquido por ambas cámaras del ojo. En líneas generales, se altera el balance entre su producción y su salida.

Tipos de glaucoma felino

Dependiendo del mecanismo involucrado, el glaucoma puede clasificarse en primario, secundario o congénito. Por otro lado, la afección puede reconocerse como aguda o crónica teniendo en cuenta su curso y presentación clínica.

El glaucoma congénito se produce cercano al nacimiento y se asocia a una anomalía en la cámara anterior del ojo. Es raro en la clínica de pequeños animales. El glaucoma primario ocurre en ausencia de enfermedad previa o concomitante y es más habitual en caninos. Sin embargo, se ha descrito en felinos de edad avanzada a partir de los ocho años, así como en ejemplares de la raza siamés y birmano (te sugiero más información sobre esta raza felina). El glaucoma secundario, por su parte, se presenta como resultado de una afección ocular anterior o simultánea. Dicha afección puede tener un origen local o provenir de enfermedades sistémicas. Esta forma de glaucoma es la más común en gatos.

Características de esta afección

Como hemos anticipado, el glaucoma felino ocurre principalmente como resultado de una afección previa o simultánea. Las enfermedades que se asocian más habitualmente al desarrollo de glaucoma felino son la uveítis y los tumores intraoculares.

Contrariamente a lo que ocurre en la uveítis, la anatomía del ojo felino lo convierte en una especie relativamente resistente a desarrollar glaucoma. Por un lado, el globo ocular del gato presenta mayor elasticidad que el ojo del perro. Esto permite que se adapte con mayor facilidad a los cambios de presión interna y conserve así la integridad de sus estructuras. Por otro lado, el nervio óptico del gato presenta mayor resistencia al daño por glaucoma que el nervio del perro. Esto hace que desarrolle ceguera por lesión únicamente ante aumentos de presión intraocular más severos. En último lugar, es importante resaltar que la transparencia de su córnea se mantiene ante presiones todavía más altas que las que generan opacidad corneal en el perro. Por lo que pueden ocultarse procesos avanzados de aumento de presión en ojos transparentes y aparentemente sanos.

Presentación y signos de glaucoma felino

En los gatos, el tipo más habitual de glaucoma presenta un curso crónico y signología discreta, a diferencia del perro que muestra comúnmente cuadros agudos.

Dado que la causa más frecuentemente encontrada de glaucoma felino es la uveítis, los signos serán los vinculados a esta afección, principalmente en la fase inicial del cuadro: dolor -de tipo crónico-, enrojecimiento ocular, edema de conjuntiva y, aunque poco manifiesto al principio, agrandamiento del globo ocular conocido como buftalmia.

Consideraciones de tratamiento

Teniendo en cuenta el curso crónico e insidioso de esta afección en el gato, es importante abordarla principalmente desde su prevención, en aquellos casos de uveítis o tumores intraoculares. El desarrollo y comportamiento silencioso del glaucoma en esta especie hacen que, una vez diagnosticado, su tratamiento y por lo tanto el pronóstico de la capacidad visual se dificulten.

Dentro de las opciones de tratamiento se incluye el manejo de la causa base y la disminución de la presión intraocular cuando sea necesario.

Para la disminución de la presión intraocular existen diferentes categorías de fármacos de aplicación local, desde antiinflamatorios tipo corticoides hasta drogas más específicas. Entre ellas se reconocen las sustancias antiglaucomatosas como los análogos de las prostaglandinas y los inhibidores de la anhidrasa carbónica.

La resolución quirúrgica no suele utilizarse en el glaucoma felino debido principalmente a la naturaleza secundaria de la enfermedad.