Enfermedades orodentales felinas, prevalencia y complicaciones

Enfermedades orodentales felinas
Las enfermedades orodentales felinas representan afecciones bucales de curso progresivo frecuentes en gatos adultos. En la mayoría de los casos, su comienzo y desarrollo responden a factores tanto genéticos como nutricionales.

Veamos las enfermedades orodentales felinas más frecuentes, sus principales complicaciones y las diferentes opciones de tratamiento y prevención.

Cavidad bucal de los gatos

La cavidad bucal del gato contiene gran cantidad de estructuras muy estrechamente vinculadas entre sí. La composición histológica de las mismas incluye tejidos duros y blandos, ricamente inervados y vascularizados.

El gato posee cuatro tipos de piezas en su dentición permanente: incisivos, caninos, premolares y molares. Son elementos duros cuyas porciones salientes (coronas) están preparadas principalmente para cortar y desgarrar. La masticación permite a los gatos fraccionar el alimento. En esta especie se realiza únicamente en sentido vertical.

El periodonto es la zona comprendida entre el diente, su sitio de unión al hueso del maxilar o mandíbula por un lado, y el recubrimiento blando formado por la mucosa oral por el otro. Sus componentes están estrechamente vinculados, y son los responsables de la fijación de cada pieza dentaria a su sitio dentro de la cavidad bucal. Incluyen la encía, el cemento que recubre la raíz del diente, el ligamento periodontal y la cavidad ósea correspondiente llamada alvéolo dentario.

La estrecha relación anatómica entre todas estas estructuras permitirá comprender la progresión y complicaciones asociadas a las distintas enfermedades orodentales felinas.

Enfermedades orodentales felinas más frecuentes

Existe una considerable cantidad de afecciones de tipo inflamatorias muy dolorosas dentro de la cavidad oral de los gatos.

Su desarrollo es generalmente progresivo, mostrando con el paso del tiempo una signología característica. Entre las más frecuentes se encuentran: la enfermedad periodontal, la lesión resortiva odontoclástica felina -con sus siglas FORL derivadas del inglés-, la gingivoestomatitis y los tumores orales.

Enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal se considera la afección más frecuente dentro de las enfermedades orodentales felinas.

Se trata de una alteración inflamatoria de curso crónico que afecta las estructuras de fijación del diente. La enfermedad periodontal agrupa diferentes procesos inflamatorios tanto localizados como generalizados, y puede presentarse sola o acompañando otras patologías bucales.

El desarrollo comienza con la formación de la placa dental sobre la superficie del diente. La placa dental es una sustancia formada por glucoproteínas, bacterias (tal vez te interese la morfología bacteriana) y células muertas que se adhiere al diente, y sobre la cual se deposita posteriormente el sarro. La formación continua de sarro provoca dolor e inflamación permanente en la encía (gingivitis). El proceso inflamatorio crónico produce resorción ósea y compromete las restantes estructuras de sujeción del diente.

La patología está estrechamente vinculada a la higiene bucal, el tipo de alimento y la predisposición genética. Su abordaje es principalmente preventivo y se realiza evitando la formación de sarro.

Lesión resortiva odontoclástica felina

Dentro de las enfermedades orodentales felinas, la lesión resortiva odontoclástica presenta una alta prevalencia principalmente en gatos adultos.

La lesión se produce por la pérdida progresiva de la sustancia dental en la zona de unión entre la mucosa y el diente. Se desarrolla con mayor frecuencia en los premolares inferiores.

La causa no está del todo comprendida, pero se sostiene una posible reacción a la placa dental mediada por los odontoclastos. Los odontoclastos son las células maduras encargadas naturalmente de la resorción del diente.

La enfermedad puede afectar las diferentes piezas dentarias de muchas maneras. Se distinguen así cuatro estadios clasificados de acuerdo a la profundidad de la lesión -capas del diente afectadas-, la presencia de dolor, hemorragias y complicaciones bacterianas.

Gingivoestomatitis

Se denomina gingivoestomatitis cuando la inflamación de la encía se extiende abarcando otras estructuras de la cavidad bucal como mucosa del alvéolo, mucosa labial, sublingual, paladar blando y orofaringe.

El proceso se caracteriza por producir lesiones ulcerativas muy dolorosas.

No existe una causa única. Su presencia se asocia a una reacción inmunitaria exacerbada a las diferentes agresiones crónicas de la cavidad bucal anteriormente mencionadas: placa bacteriana, enfermedad periodontal, lesiones resortivas, así como procesos virales entre los que se destacan las lesiones orales causadas por el calicivirus.

Tumores de la cavidad oral

Debido a su ubicación y la dificultad para realizar las maniobras exploratorias en la especie, los tumores orales en los gatos son lesiones difíciles de detectar.

Se presentan con mayor frecuencia en animales adultos viejos (ver geriatría felina), siendo el carcinoma de células escamosas y el fibrosarcoma los más habituales.

Los tumores benignos como papilomas o épulis son poco frecuentes en gatos.

Signología general y manejo de las enfermedades orodentales felinas

La signología asociada a enfermedades orodentales felinas estará vinculada a la causa subyacente. Sin embargo, existen signos generales que nos permitirán sospechar de un proceso inflamatorio y doloroso en la cavidad bucal del gato.

Entre los más frecuentes se observan: salivación profusa, aliento desagradable (halitosis), sangrado por boca, dolor y dificultad para masticar que provoca finalmente un descenso de peso por ingesta reducida.

La exploración en consultorio veterinario se acompañará de estudios radiográficos pertinentes, que serán de gran ayuda para determinar la profundidad o severidad de las lesiones.

Dada la cercanía de las estructuras y la intensa vascularización, los procesos infecciosos crónicos de la cavidad bucal pueden alcanzar fácilmente la circulación general comprometiendo diferentes órganos como riñón y corazón.

Estas complicaciones deberán por lo tanto ser consideradas en el diagnóstico del cuadro y el tratamiento de las diferentes afecciones.

El manejo de las enfermedades orodentales felinas es principalmente preventivo. En la mayoría de los casos, los controles frecuentes y la limpieza rutinaria de la cavidad bucal realizados por el profesional veterinario son las medidas terapéuticas por excelencia.