Diarreas en gatos

Las diarreas en gatos precisan tratamiento

Los gatos poseen un sistema digestivo algo delicado y un tanto complejo en el que la comida va recorriendo una serie de órganos que se encargan de digerirla y aprovechar al máximo nutrientes y agua en un promedio de 6 a 8 horas, por esta razón en un gato sano el excremento será algo sólido. Al presentarse un problema de diarreas en gatos será debido a que el alimento pasará a través del sistema digestivo con rapidez, evitando así la absorción de líquidos y expulsándolos directamente, por lo que es un problema que comúnmente afecta su salud. Las diarreas en gatos pueden ser agudas (de aparición repentina), crónicas (durar días-meses) o intermitentes (aparecen y desaparecen).

Las deposiciones de los gatos normales son de un tono café-marrón, de consistencia sólida y en pequeñas cantidades. Cuando existen problemas de diarrea en gatos son bastante evidentes pues los felinos afectados presentarán heces muy blandas o aguadas con mal olor, de coloraciones en diversos tonos de claros a obscuros, presencia de mucosidad y hasta sangre en ellas.

Causas de diarreas en gatos

Son tan diversas las etiologías de las diarreas en gatos, que en algunas de las ocasiones será un tanto difícil identificarlas, entre ellas, las más habituales y objeto de que el felino acuda a la clínica veterinaria destacan:

  • Cambio de dieta repentina.
  • Facilitar alimentos al gato que son intolerantes como es el caso de la lactosa (leche).
  • Ingestión de algún alimento en descomposición.
  • Presencia de bolas de pelo, más presentes en gatos de pelo largo.
  • Alergia alimentaria.
  • Infección viral o bacteriana.
  • Parasitosis, especialmente cuando el gato sale con frecuencia y no se tiene un control de parásitos internos y externos.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal.
  • Afección hepática o renal.
  • Tumores o cáncer a nivel de aparato digestivo.
  • Hipertiroidismo.
  • El uso de algún medicamento.

Signos clínicos. Síntomas

De acuerdo a la causa del problema se observaran diversos signos clínicos en el felino. Las diarreas en gatos son caracterizadas por el cambio físico de las heces, notándose más blandas, liquidas, con coloraciones verdosas, grises, cafés o amarillentas, muy oscuras, claras, con mucosidad, sanguinolentas que pueden ser indicativas de hemorragia intestinal o estomacal por lo que se deberá acudir de urgencia con el médico veterinario.

Otros síntomas que pueden observarse cuando el gato presenta problemas de diarreas serán gases intestinales, mayor esfuerzo y urgencia al querer evacuar, cansancio aparente, deshidratación ligera o severa, pérdida de peso, anorexia, vómitos, fiebre y mayor consumo de agua en ocasiones. Todos estos síntomas serán fáciles de detectar cuando el gato hace sus necesidades en un arenero, pero en gatos que defecan en el exterior será un tanto difícil identificar las diarreas, por ello si se observa con detenimiento al gato se verán restos de heces pegadas debajo de la cola, llegando a tener pérdidas involuntarias de heces en el interior de la casa al no llegar a ir al exterior para defecar.

Diagnóstico

Debido a los múltiples factores que llegan a desencadenar una diarrea en gatos, será imprescindible que al observarlas en periodos mayores a un día se acuda inmediatamente al médico veterinario, pues de no ser así, el problema puede agravarse y conllevar a determinas consecuencias como deshidrataciones severas, fallo renal, disminución de la inmunidad, anemias e incluso la muerte.

Para llegar a un diagnóstico más acertado y poder de alguna forma identificar cuál es la causa principal de la diarrea en gatos, el veterinario que esté explorando al animal lleva a cabo un examen físico completo, revisión lo más detallada posible de la historia clínica, toma de muestra de heces, sangre, rayos X, ecografía, examen general de orina, biopsia e incluso endoscopia.

Tratamiento de la diarrea en gatos

  • En caso de que la diarrea lleve poco tiempo y el gato se encuentre en un estado de salud no tan comprometido quizás solo se requieran tratar los signos de acuerdo a la causa principal del problema, por ejemplo, si se trata de una diarrea que apareció repentinamente se puede recomendar que el gato permanezca en ayuno por un lapso de 24 horas con la finalidad de estabilizar la microbiota del sistema digestivo.
  • Antibioterapia, pero solamente cuando la diarrea ha sido originada por bacterias, pues de no ser así el problema podría empeorarse.
  • Desparasitantes cuando se han encontrado parásitos al tomar las muestras de heces.
  • Suero oral con el fin de mantener hidratado al gato, probióticos y quizás algunos complementos vitamínicos.
  • Suministro de 3 o 4 comidas, en pequeñas cantidades, al día para evitar que el estómago se sobrecargue.
  • Dietas prolongadas hasta por 4 semanas basada en una proteína que el gato jamás haya consumido denominada proteína novel, para saber si hay alguna mejoría al solo consumirla durante ese periodo.
  • Si el médico veterinario lo considera necesario, el felino deberá recibir terapia de líquidos intravenosos, igual que algunos medicamentos por esta vía cuando existe presencia de vómitos o no es fácil alimentarlo y dar los medicamentos necesarios por vía oral.
  • Si se tratara de enfermedades más complicadas como cáncer o tumores ubicados en aparato digestivo, entonces se requerirá realizar una cirugía para extirpar los tumores y quimioterapias para ser tratado.
  • Lo más importante en estos casos es poder determinar cuál fue la causa que hizo que la diarrea comenzará y seguir las indicaciones pertinentes del clínico veterinario para evitar complicaciones.