clamidiosis felina, chlamydophila felis

Clamidiosis felina enfermedad que afecta a los gatos

¿Qué es la clamidiosis felina?

La clamidiosis felina conocida también como clamidiasis felina, chlamydiasis, clamidias o antiguamente neumonitis felina, es una enfermedad causada por una bacteria gramnegativa llamada Chlamydophila felis, asociada tiempos atrás como principal causante de afecciones respiratorias superiores en los gatos, pero gracias a que actualmente se han descubierto virus como el calicivirus felino y los causantes de rinotraqueitis felina se puede descartar este pensamiento anticuado.

Una característica de la bacteria Chlamydophila felis es que por fortuna es muy poco resistente al medio ambiente, por ello necesita forzosamente de un individuo que la hospede para que se produzca el contagio de un gato a otro. El tiempo en que se incuba la bacteria va de 3 hasta 10 días, presentándose infecciones en gatos menores a un año de vida. La infección se produce principalmente por la secreción de los ojos que caracteriza a la Chlamydophila felis, donde se mantendrá hasta que hayan transcurrido 60 días, pudiendo presentarse infecciones permanentes. Esta enfermedad aunque muy raramente es mortal, es altamente contagiosa, y se pueden observar complicaciones graves cuando existe la presencia de rinotraqueitis felina, por ello la importancia de que la afección por clamidiosis felina sea detectada a tiempo por parte del veterinario clínico.

Casusas de la clamidiosis felina

El contagio por clamidiosis felina siempre se produce de gato a gato, a través de secreciones abundantes en uno o los dos ojos, al igual que por secreciones nasal. Los felinos que se ven más afectados son gatitos de entre 5 semanas de edad a 3 meses. La Chlamydophila felis puede encontrarse en grupos o comunidades de gatos como refugios y criaderos, en donde si no se controla llega a convertirse en una enfermedad muy difícil de erradicar, sobre todo por los niveles de estrés a los que están sometidos los felinos, que les hace mantener bajas las defensas de su sistema inmune, en muchas ocasiones debido a la llegada de miembros nuevos o a la propia concentración de gatos en esos lugares.

La bacteria causante de la clamidiosis felina, como su nombre lo indica, es exclusiva de los gatos, es decir, no existen pruebas que la enfermedad sea contagiosa para el hombre, aunque debido a que permanece en ambientes donde viven muchos gatos, la hace una enfermedad muy problemática.

Signos clínicos o síntomas de Chlamydophila felis

Todo comienza con descargas oculares acuosas de uno de los ojos moderadas a abundantes, se observará una inflamación y enrojecimiento en ellos con molestias muy marcadas (conjuntivitis). A medida que el problema avanza se pueden ver afectados ambos ojos, las secreciones tendrán aspecto más viscoso y de color verdoso, llegando a desarrollarse úlceras corneales.

Uno de los signos o síntomas más característicos de la infección por clamidiosis felina se desarrolla en el ojo, que parece que tuviera líquido sobre él (quemosis), de igual manera se podrá observar enrojecimiento muy notable en el tercer párpado del gato, la nariz también puede ser afectada, produciendo estornudos continuos y secreciones en ella. Muy rara vez los pulmones pueden verse dañados por la bacteria Chlamydophila felis, aunque ésta puede producir afecciones en los genitales. Igualmente el gato puede presentar fiebre pasajera y solo en algunas ocasiones pérdida de apetito y peso.

Diagnóstico veterinario

No es fácil detectar al agente causal de la clamidiosis felina por los síntomas que presenta el felino, pues muchas enfermedades pueden exteriorizar estos mismos signos, por ello es de suma importancia que si se tienen gatos viviendo en comunidad, y alguno o varios llegan a presentarlos, se acuda al médico veterinario, el cual podrá sospechar de la presencia de la bacteria causante de clamidiosis felina principalmente por la inflamación e irritación ocular.

Aunque está comprobado que el 30% de las conjuntivitis en el gato son causadas por Chlamydophila felis, será necesario para confirmar su presencia la toma de muestras de las secreciones y enviarlas al laboratorio con la finalidad de realizar una prueba de PCR, la cual pueda identificar fácilmente a la bacteria.

Tratamiento de la clamidiosis felina

Se debe mantener al gato o gatos enfermos de clamidiosis felina en cuarentena, separados de los demás para evitar la diseminación de la enfermedad, igualmente se implementarán medidas de higiene con desinfectantes de uso común en el hogar a los que la bacteria es muy susceptible.

Las medidas de higiene para el felino consisten en limpiar con toallitas especiales para limpieza de perros y gatos las secreciones que se acumulen en ojos y nariz, de esa manera se evitan molestias en el felino. En caso de que haya perdido el apetito se debe motivarle a que coma dando dietas palatables (de buen sabor), vitaminas, complementos alimenticios o estimulantes del apetito.

El tratamiento por clamidiosis felina se podrá realizar una vez que se haya identificado a la bacteria, utilizando de entrada antibióticos oculares en presentación de gotas para disminuir conjuntivitis causada por la carga bacteriana, orales o inyectados según las indicaciones del médico veterinario, entre los cuales se pueden mencionar la enrofloxacina, clindamicina, doxiciclina, entre otros, que ayudan a combatir la infección. Estos medicamentos se suelen dar por tiempos prolongados con duraciones de hasta 4 semanas para tener la certeza de que la bacteria Chlamydophila felis se elimine por completo del organismo, siempre contando con la supervisión del veterinario clínico que esté tratando a los gatos, manteniéndolos bajo su observación en caso de detectar alguna anomalía en ellos.

Por último, es de destacar que al vacunar a los gatos se previene en cierta manera la enfermedad; no obstante, en raras ocasiones, la vacuna podría no evitar la infección por clamidiosis felina, aunque sí reduciría considerablemente sus síntomas, por esa razón las revisiones veterinarias, con su correspondiente calendario de vacunas son esenciales y sin duda incrementarán la calidad de vida del gato.