Ragdoll, el gato "muñeca de trapo"

Gato ragdoll
© depositphotos.com – Eric Isselée

Origen e historia

El ragdoll es de origen estadounidense. Esta raza se caracteriza principalmente en ser gatos domésticos muy relajados, con poco tono muscular, de ahí deriva su nombre, que significa “muñeca de trapo”; fue la criadora Anna Parker,  allá por los años 60, la que comenzó con la selección de esta raza, a partir de una camada que presentaba ancestros de una  persa o angora blanca de nombre Josephine. Destacan otros gatos en los que se consideran padres de la raza como un macho mestizo tipo birmano, con guantes blancos, apodado Daddy Warbucks, un sólido negro Blackie, o descendientes de Josephine, como es el caso de Buckwheat y Fugianna.

Los primeros programas de cría, dado la escasez de caracteres que se pretendía conseguir, fueron posibles realizando entrecruzamientos con una marcada consanguinidad.

Ann Barker en el año 1971 fundó una Asociación Internacional de Ragdoll (IRCA). Por esas fechas Denny y Laura Dayton también fueron pioneras en trabajar para reconocer al ragdoll como raza de gatos. Fue aceptada en TICA en el año 1979, el GCCF británico la reconocería en el año 1991, al igual que FIFe en 1992.

Se ha atribuido la falta de tono muscular presente en la raza a un accidente de tráfico sufrido en uno de sus ancestros, concretamente en Josephine, aunque tal circunstancia no es posible, pues genéticamente es imposible transmitirlo a la descendencia.

Cuidados del ragdoll

Mantenimiento del pelo e higiene

El mantenimiento del pelaje consistirá en cepillados frecuentes para que su pelo se mantenga suave y liso, sobre todo llegada la etapa de la muda. También precisan cuidados relacionados con limpieza de sus ojos, revisión de orejas y vista al veterinario, concretamente para sus correspondientes exploraciones periódicas, suministro de vacunas y desparasitaciones. Si el manto no está los suficientemente cuidado puede enredarse y será preciso sanearlo con ayuda de un peluquero profesional.

Las bolas de pelo pueden ser un problema, por lo que es necesario prevenir el problema con alimentación especial o mediante el suministro de productos, tipo pasta de fácil adquisición en veterinaria o tiendas de animales.

Carácter, comportamiento y socialización

El gato ragdoll, se caracteriza en ser un minino que se deja manipular sin dificultad, es un animal muy bueno y noble; sociable, tanto con humanos como con otras mascotas, de hecho no le gusta la soledad; se adapta sin dificultad a vivir en un piso, si bien manifiestan cierta tendencia a la tranquilidad, no les gustan los ruidos o bullicios.

Antes de agredirse con otros felinos prefieren esconderse, pues no son propensos al combate. Una peculiaridad presente en la raza es el hecho de ser muy resistentes al dolor, de hecho no lo expresan con demasiada facilidad.

Comprar un ragdoll, precio

Sin duda comprar un ejemplar de esta raza de gatos nos traerá mucha felicidad, sobre todo si queremos pasar buenos momentos con una mascota que se deja querer y manipular. El precio de un ejemplar es variable en función de su finalidad, por supuesto si la compraventa se realiza con fines de compañía siempre será más económico que si se compran ejemplares aptos para participar en exposiciones felinas, en este último caso es necesario contactar con un criador de confianza para que nos asesore y seleccione un buen ejemplar.

El precio medio, si se adopta como animal de compañía, suele oscilar en unos 700 ó 800 euros, incluso inferior si la compra se realiza entre particulares, aunque en este caso las garantías serán mínimas.

Características y estándar del ragdoll

Cuerpo

El cuerpo del gato ragdoll es de talla media a grande, fornido y pesado. Alcanzan un peso medio que oscila sobre los 6 a 9 Kg, las hembras son un poco más pequeñas que los machos. Su osamenta se presenta desarrollada, dando el aspecto de un felino bastante robusto, de hecho en altura pueden llegar a los 45 cm por un largo de hasta 90 cm. El pecho, hombros y grupa igualmente son vigorosos y amplios.

Patas y cola

Las patas son de longitud media, aunque más largas las posteriores que las anteriores. Con presencia de pies grandes, compactos y redondos, es habitual los típicos penachos que sobresalen de entre los dedos.

La cola del ragdoll es larga, ligeramente afinándose hacia su punta y con bastante pelo. No posee demasiado grosor.

Cabeza, orejas y ojos

La cabeza en forma triangular, ancha, con contornos redondeados, marcados carrillos y un cráneo plano. El perfil es ligeramente encorvado, la nariz levemente cóncava y disponen de un mentón firme y bien insertado. Su hocico no es demasiado alargado, se presenta redondeado y bien desarrollado. El cuello es corto, aunque robusto y suficientemente grueso.

Las orejas son de talla media, amplias en la base con las puntas ligeramente redondeadas. Están bien separadas e inclinadas hacia delante, bastante pobladas de pelo.

Los ojos del ragdoll son grandes, abiertos, ovalados, separados y ligeramente oblicuos. El color de ojos es azulado, se desea un azul cuanto más intenso mejor.

Manto y colores

El manto del gato ragdoll es de longitud media, textura sedosa y con poca pelusa o subpelo. El manto es más largo en la zona ventral, pecho, cuello, con apariencia de una gorguera abundante. El ragdoll es un gato con marcas points. Se le reconoce tres patrones:

  • Colourpoint: patrón pointed clásico sin blanco.
  • Bicolor: patrón pointed con blanco. El vientre, el pecho y las piernas son blancos; comenzando en la frente, continúa en forma de una “V” invertida sobre las mejillas y el hocico para fusionarse con el pecho.
  • Mitted: en este caso también el gato es point. El patrón mitted presenta guantes blancos uniformes en las patas delanteras y traseras. Mentón, pecho y vientre también blanco sin interrupción.

Las almohadillas de sus pies pueden ser:

  • Colourpoint: según la descripción general de colores pointed.
  • Bicolor o mitted: rosadas o análogas al color del manto.

Se admiten los clásicos colores seal, azul, chocolate y lila.

Los cachorros nacen blancos y sobre las tres semanas comienzan a presentar su colorido. Su desarrollo completo, tanto en lo relacionado al color como su morfología, se produce sobre en torno a los los 2 o 3 años.