Gato balinés, características y cuidados

Gato balinés
Gato balinés
Foto: Heikki Siltala
Licencia: Creative Commons

Historia y origen

El gato balinés se puede considerar como un siamés de pelo semilargo, de ahí que también se le domina longhair siamese; se desconoce el origen del gen que produce este tipo de pelaje: algunos mantienen que podría ser una mutación del siamés de pelo corto, otros, consideran que ese manto es fruto del cruce con el gato persa.

Fueron los americanos, entre los que destacan Marion Dorsy, los que empezaron después de la Segunda Guerra Mundial a interesarse en la selección de esta raza.

Carácter y comportamiento

Son gatos activos, extrovertidos muy juguetones, no le gusta la soledad, ya que mantienen mucho apego hacia su amo. Suele reconocer a una única persona como su dueño y está muy pendiente de él. Tanto es así que puede llegar a ser indiferente hacia los demás miembros de la familia. Lo que ocurre es que, además de ser un gato que desarrolla lazos afectivos muy fuertes con su amo, su inteligencia le permite reconocer quién es la persona que le da la comida, le cambia el agua, lo cepilla, juega con él y le da más afecto que los demás.

Le encanta jugar, así que podemos hacerlo perseguir cuerdas, atrapar ratones de goma y hacerlo saltar para divertirse con una pluma durante horas. Por eso mismo es que el gato balinés es perfecto para interactuar con niños.

Cuidados y socialización del gato balinés

Un cepillado semanal será suficiente para que mantenga su pelo suave y sedoso. En épocas de muda, teniendo en cuenta su pelaje semilargo, precisará de cepillados más regulares, sobre todo para retirar de su cuerpo los pelos muertos, así se evitará que se esparzan por los rincones de la vivienda.

Es necesario mantener sus ojos libres de lagañas, sus orejas libres de cera y sus dientes libres de sarro.

El gato balinés es muy limpio, por lo que sabe hacer buen uso del arenero desde muy pequeño, así como también se acicala con meticulosidad. Si se desea bañarlo, no será necesario hacerlo más asiduamente que una vez cada dos meses.

Le encanta hablar y su maullido es muy peculiar. Es importante interactuar con ellos cuando están en plena conversación, ya que los harás sentir atendidos y “escuchados”.

Con otras mascotas puede convivir sin dificultad, aunque si se trata de otros gatos, al principio puede poner reparos, ya que su egocentrismo lo lleva a querer ser el único protagonista felino en su ambiente, pero acabará acostumbrándose a su presencia y la convivencia será armoniosa.

Alimentación que debe recibir

Podemos optar por proporcionarle alimento húmedo y alimentos frescos a su ración seca habitual. El alimento húmedo solo debe facilitarse cuando están habituados al mismo, concretamente para prevenir diarreas, mientras que algo de jamón, de pollo, de pavo y de pescado puede brindársele de forma más asidua. Lo que no es negociable es la calidad del alimento seco, el cual debe ser excelente. El nutriente omega 3 tiene que estar presente en su alimentación para que su pelaje luzca en todo su esplendor.

Estándar y características del gato balinés

El estándar del gato balinés es muy similar al del siamés, seguidamente pasamos a describir el fenotipo que debe mantener esta raza de gatos.

Cuerpo: El gato balinés es de talla mediana y su peso promedia en los 4 kg, elegante, delgado y musculoso, su cuerpo es alargado y flexible, el tórax y los hombros no son más anchos que las caderas. Las patas son largas y delgadas, los pies finos y ovales, cola muy larga, en forma de látigo, delgada en la base y terminase en punta. El cuello es largo y delgado.

Cabeza: La cabeza en forma de cuña. Nariz larga y recta, frente chata, el perfil es ligeramente encorvado convexo. Hocico fino, mentón pronunciado, forma una línea vertical con la punta de la nariz.

Orejas: Las orejas del gato balinés son muy grandes, anchas en la base y puntiagudas en su terminación.

Ojos: Los ojos en forma almendrada, ligeramente oblicuos en armonía con la forma triangular de la cabeza. La distancia entre los ojos no es mayor que el ancho de un ojo. El color de los ojos azul intenso.

Manto: Pelo semilargo y lustroso, textura sedosa, sin pelusa. Se reconocen todos los colores del gato raza Siamés.