Hipertiroidismo felino, desarrollo y signos característicos


Hipertiroidismo felino
El hipertiroidismo felino es una afección de la glándula tiroides que se manifiesta principalmente en animales adultos viejos. Sus causas son diversas siendo el exceso de yodo de la dieta una de las más estudiadas.

A diferencia de lo que ocurre habitualmente en gatos, el hipertiroidismo felino muestra una presentación clínica con signología característica. Repasemos sus causas, desarrollo y tratamiento.

Estructura de la glándula y formación de hormonas tiroideas

La glándula tiroides es una estructura formada por dos lóbulos independientes ubicados en la región del cuello, por delante de la tráquea e inmediatamente por debajo de la laringe.

En su composición histológica se reconocen unas formaciones básicas a partir de las cuales se forman las hormonas tiroideas: los folículos.

Los folículos son estructuras circulares formadas por epitelio cúbico simple, cuyas células llevan el nombre de tirocitos. Estos tirocitos rodean la zona central ocupada por una sustancia denominada coloide.

En la síntesis o formación de hormonas tiroideas intervienen diferentes elementos, cada uno con igual grado de importancia: el yodo proveniente de la dieta, la tiroglobulina sintetizada en el folículo, la enzima peroxidasa tiroidea y la hormona estimulante de la tiroides (con sus siglas derivadas del inglés, TSH).

El yodo dietario inorgánico que llega vía circulación sanguínea -en forma de sal-, es captado por las células foliculares e ingresado al coloide central en un mecanismo activo mediado por la TSH. Una vez allí se “organifica” mediante la unión con la proteína tiroglobulina, un paso crítico facilitado por la peroxidasa tiroidea.

De acuerdo a la cantidad de iones de yodo unidos a cada tiroglobulina y a las diferentes combinaciones de los productos resultantes, se obtienen los dos tipos hormonales característicos de la glándula: la hormona tiroxina, con su sigla T4, y la triyodotironina conocida como T3.

Una vez producidas -siempre T4 en mayor cantidad que T3- son liberadas a la circulación sanguínea periférica, viajando libres o unidas a proteínas. La fracción libre de ambas representa la forma biológicamente activa y disponible para actuar en los diferentes órganos blanco.

En el hipertiroidismo felino y otras patologías de la glándula, la fracción libre es a su vez la forma más importante a nivel diagnóstico, ya que la medición de sus valores en sangre refleja el estado tiroideo del individuo.

Definición de hipertiroidismo felino y sus causas principales

El hipertiroidismo es una condición tanto clínica como bioquímica que se produce como resultado de una producción aumentada y excesiva de hormonas tiroideas. En el hipertiroidismo felino específicamente, el aumento marcado de la hormona T3 representa un elemento con alto valor diagnóstico dentro de la patología.

Causas principales

Se han estudiado diferentes factores que pueden explicar la etiopatogenia o desarrollo del hipertiroidismo felino. Entre los más importantes podemos mencionar:

Tiroiditis autoinmune: ocurre por la producción de anticuerpos contra el receptor de TSH dentro de la glándula. Su efecto es de tipo estimulante conduciendo a un aumento en la producción de hormonas tiroideas. Puede cursar también con destrucción de la glándula y liberación de hormonas a la circulación en forma abrupta.

Bocio adenomatoso tóxico: se denomina bocio al agrandamiento de la glándula tiroides. Se produce en este caso por la formación de nódulos únicos o múltiples, que producen hormonas en forma autónoma e independiente sin responder al control fisiológico habitual.


Tumores benignos: producen aumento de la síntesis hormonal por mecanismo similar al anterior. Se reconocen el bocio adenomatoso multinodular, adenoma (generalmente con nódulos más grandes y únicos) y el adenoma atípico que se acompaña generalmente de mal pronóstico.

Hipertiroidismo felino yodo-inducido: es sin duda una de las formas mejor explicadas. Los alimentos balanceados formulados para gatos contienen cantidades de este elemento que se encuentran por encima de las necesarias. El exceso de yodo se acumula entonces progresivamente en la glándula y se libera a la circulación en forma autónoma bajo la forma de hormonas tiroideas.

Signos clínicos del hipertiroidismo felino

Aunque inicialmente la enfermedad presenta un desarrollo crónico y silencioso, a medida que avanza comienzan a manifestarse los signos clínicos compatibles con hipertiroidismo felino.

Dado su comportamiento progresivo y subclínico, es comprensible que la prevalencia de la enfermedad sea mayor en animales adultos viejos.

Si bien la forma subclínica y poco evidente puede persistir en algunos animales, en aquellos con signología característica podemos encontrar: pérdida de peso marcada, acompañada de un aumento del apetito; manto opaco y con nudos por falta de acicalamiento, así como parches sin pelo; aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial (aquí puedes conocer el aparato circulatorio del gato); vómitos y diarreas causados por hipermotilidad intestinal, finalmente cambios de comportamiento como irritabilidad, inquietud, hiperactividad y nerviosismo.

Consideraciones de diagnóstico y tratamiento

Además de los signos anteriormente mencionados, el proceso diagnóstico del hipertiroidismo felino cuenta con diferentes herramientas tanto en el consultorio veterinario como dentro del laboratorio.

Simultáneamente a la palpación de la glándula y eventualmente su exploración ecográfica, se debe considerar un diferencial con otras enfermedades que desarrollen un cuadro similar (infecciosas, metabólicas, cáncer). Se debe hacer foco también en el tipo de dieta que recibe el animal y su forma de suministro.

El diagnóstico clínico se complementará con análisis de sangre de rutina, así como mediciones y pruebas hormonales específicas que serán confirmatorias.

El abordaje terapéutico del hipertiroidismo felino incluye la estabilización de los niveles hormonales con fármacos específicos (Algunos fármacos más usuales en medicina veterinaria), el manejo de las complicaciones, y el tratamiento de las causas en aquellos casos que lo permitan.

El tratamiento del hipertiroidismo felino requiere además de un seguimiento y controles frecuentes. La colaboración del o los propietarios durante este tiempo jugará un rol fundamental para la obtención de resultados satisfactorios.

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