Gato albino y las variantes del albinismo

© Eric Isselée – Fotolia.com

No solamente los gatos blancos son albinos, existen otros patrones también afectados por este gen, como es el caso del  gato siamés, el cual determina el tipo de coloración que va a presentar el felino, nos referimos a la serie alélica del gen c.

En este gen interviene una enzima denominada tirosinasa que actúa en la fabricación de los pigmentos; si esta enzima funciona adecuadamente el gato presentará una coloración normal, de lo contrario, dará lugar una serie de patrones, algunos condicionados por la temperatura corporal y ambiental, como es el caso del patrón siamés. Para este gen podemos encontrar una diversidad de mutaciones, concretamente se distinguen cinco alelos:

C: Coloración normal, sin puntos; en este caso la enzima funciona correctamente, dominante con respectos a los otros alelos, admite las siguientes combinaciones: CC (sólido sin point), Ccs (portador siamés), Ccb (portador burmés), Cca (portador albino ojos azules), Cc (portador albino ojos rosados).

cb: Presenta un color claro ya que atenúa el color básico, haciéndolo más pálido, los ojos de color verde oro. Es mutante y recesivo con respecto a C, también llamado patrón burmés o sepia; posibles combinaciones: cbcb, cbca, cbc, cbcs (patrón tonquinés).

cs: Color con puntos (points) muy marcados en las extremidades; el cuerpo más claro. Es característico en el gato siames, produce ojos azules, es recesivo respecto a C y codominante con respecto a cb, color mutante; el genotipo es: cscs, csca, csc, cscb.

Como hemos manifestado, es codominante respecto al alelo burmés; la presencia conjunta (cbcs) produce el patrón tonquinés, puede presentar marcas dictales (points), sus ojos son de tonalidad turquesa, azul verdoso, también denominados aguamarina o mink.

Tanto el alelo “cb” como el “cs”, son sensibles a la temperatura; por consiguiente el pelaje se verá normal en las zonas más frías del cuerpo, es decir, en la cara, orejas, pies y cola del animal, y más claro en las partes restantes, por ejemplo en el tronco se producen variaciones de la pigmentación consecuencia del mal funcionamiento de la tirosinasa; además, los gatos que vivan en un ambiente más cálido tendrán una coloración más clara que los que se encuentren en un medio más frío.

ca: Se trata de otra mutación, recesiva con respecto a los tres anteriores, produce un albinismo casi completo con manto blanco y ojos azules; posibles combinaciones: caca; cac.

Se diferencia del gato blanco que porta el gen W en que la despigmentación se produce no por una ausencia de melanocitos en la piel del animal, sino por falta de funcionamiento de la tirosinasa; por eso, estos gatos color blanco no presentan la patología de la sordera, en definitiva, estos gatos blancos no van a ser sordos.

c: albino, ojos rojos, pelaje blanco, mutante, recesivo con respecto a los anteriores, albinismo completo.

El gen del albinismo puede ocasionar gatos con problemas de estrabismos.