Mi gato me muerde ¿significa que me rechaza?

Mi gato me muerde

Ahí está él, tumbado de espaldas y abriendo sus cuatro patitas, invitándote a sumergir tu mano en esa tibia panza blanda camuflada por los más suaves y sedosos pelos. Sin embargo, este es el momento en el que te enfrentas a la verdad y no te queda otra opción que admitir el siguiente enunciado: “mi gato me muerde”. No obstante, ¿significa eso que te está rechazando? Te enseñaremos todo acerca de esta costumbre de nuestros felinos.

Razones para entender por qué mi gato me muerde

Existen varias razones que explican tu desconcertante afirmación de mi gato me muerde. A continuación veremos las más comunes.

Instinto

Los gatos son animales salvajes por naturaleza, por lo que conservan el instinto con el que han venido a este mundo. Y, aunque parezca una ironía, quienes más le fomentamos dicho instinto somos nosotros. ¿Acaso no jugabas con tu gatito cuando era aún un cachorro a ponerle el dedo y la mano para que te lo mordiera? Ese fue el primer paso para lo que está ocurriendo ahora, lo que sucedía entonces es que no te dabas cuenta de que en unos escasos meses esos colmillos crecerían y la sensación no sería la misma cuando te los hincaran en la mano.

Nuestra mano es móvil y aunque no lo parezca, es una perfecta distracción para el gato, si haces la prueba y la agitas constantemente en frente del minino verás que seguirá su dirección, incluso los más atrevidos querrán alcanzarla. El movimiento de los pies también les atrae y no es raro que deseen capturarlos dado su instinto cazador.

Marcar el límite

Es importante saber que mi gato me muerde para decirme que quiere estar solo y que mis mimos son cálidos y reconfortantes… pero que mejor los dejo para otro momento.

Si cuando estás mimando a tu gato, este comienza a morderte, es hora de que te retires a hacer otra cosa. En estos casos la mordedura va acompañada de algún bufido o simplemente no colabora en el juego, lo ideal es no molestarlo.

Demostración de cariño

Los mimos suelen ser algo que nuestros gatos adoran, pero hay momentos en los que se nos vuelven en contra. ¿Cuándo es que esto sucede? Cuando, sin quererlo ni notarlo, le damos a nuestro minino una sobreestimulación. Por lo tanto, si noto que mi gato me muerde cuando en vez de una mano uso las dos para mimarlo o cuando somos varias las personas que nos dedicamos a mimarlo, es mejor volver al formato original de una única fuente de caricias, pues ese cambio de hábitos puede estresar y no gustar al gato.

Alertas que emite un gato antes de morder

A menos que la mordida haya sido debido a un factor en el que el susto fue el eje central, un gato emite señales que nos alertan que sus dientes se cernirán sobre nosotros. De modo que conocerlas nos ayudará a prevenir estos desagradables momentos:

– Interrumpir su ronroneo

– Mover la cola de un lado a otro de forma violenta

– Girarse y quedar boca arriba

– Bufidos frente a la manipulación

– Incomodidad al no poder huir del lugar por algún impedimento

– Orejas inclinadas hacia abajo

Partes del gato que no debes tocar si quieres evitar ser mordido

Que a los gatos les encantan los mimos en innegable, pero también es muy cierto que hay ciertas partes de su cuerpo que nunca deberías tocarle para mimarlo, ya que realmente sienten una fuerte molestia. Ellas son:

– Vientre: no todo pero a muchos no le gusta, por esa razón, en su lenguaje, si acepta este tipo de caricias se asocia a un gato sumiso.

– Cola: como muchos mamíferos le incomoda sobre todo si se hace desde la base.

– Patas: puedes impedir su movimiento, por lo que le supondrá un agravio.

– Orejas: no olvides que son móviles e importantes como órganos sensorial y de esa manera poder comunicarse con el entorno.

En conclusión

Si mi gato me muerde no es una alerta de que me está rechazando a mí como persona, sino de que le está diciendo que no a mis constantes mimos. Los gatos son los primeros en saber poner los límites.

En ocasiones las agresiones pueden deberse a problemas de comportamiento, en estos casos sí pueden suponer un problema para su propietario. Gatos machos dominantes en celo pueden competir hasta con su dueño si tienen a su disposición hembras sin castrar, por lo que la castración puede evitar este tipo de problemas.

La consulta al veterinario sobre “mi gato me muerde” es habitual, visítalo y seguro que te asesorará, además de explorar a tu minino como medida de prevención que sin duda redundará positivamente en su salud.