Enseñar al gato su nombre, buena alternativa para su educación

Enseñar al gato su nombre
© Paradais Sphynx

Alguna vez te has preguntado si enseñar al gato su nombre tiene importancia de cara a la convivencia con el minino, puesto que esta actividad, en tiempos antaños, estaba más bien dirigida a los perros domésticos, ya que el gato no tenía la popularidad como mascota que la que tiene en la actualidad.

Es importante enseñar al gato su nombre

Rotundamente es muy relevante puesto que de esa manera está más localizado, una llamada que asocie a su nombre hará que recurra hacia el propietario. Los gatos por su naturaleza no son tan dependientes como los perros, por lo que una buena enseñanza en la que sepa identificar su nombre mejorará la convivencia en el hogar familiar.

Cómo enseñar al gato su nombre

Se trata de una educación básica en la que no puede existir el castigo físico, ya que de lo contrario conseguimos un efecto negativo o no deseado. El momento más adecuado para tal fin es a la edad de cachorro, instante en el que comienza a experimentar nuevas experiencias y su mente está más abierta para sociabilizarse en el ámbito doméstico.

Otro dato a tener en cuenta es el momento adecuado para la enseñanza, esta será cuando esté más concentrado en nosotros, si está distraído, enfado, no quiere que le molesten, etc., por supuesto que no será el mejor momento.

El tono de voz utilizado para la llamada debe ser suave y agradable a su oído, puesto que si no es de su agrado puede considera esa experiencia como negativa complicándose su aprendizaje.

El método consiste en llamarlo varias veces al día con el nombre previamente elegido, para que lo relacione como una llamada y así se vaya familiarizando. En los primeros días no estará preparado a esta enseñanza, pero si tenemos a su disposición algún premio de su agrado será más fácil si se suministra en caso de atender a la llamada, ya que lo asociará a algo que realmente le guste. Puede valer cualquier snacks, premios o galletas especialmente comercializadas para gatos y de fácil adquisición en tiendas de animales.

Si la tarea se complica, una alternativa es acercarse al gato y enseñarle el premio para conseguir más concentración, nuevamente nos alejamos en cortas distancias llamándalo por su nombre, si atiende es el momento de felicitarle con masajes y ofrecerle su preciado regalo.

En los casos de que ya obedezca, nunca hay que llamarlo si por ejemplo realiza una conducta no deseada y, como tal, queramos regañarlo, esto es así puesto que puede relacionar su nombre como algo negativo y no acudir a la llamada de su propietario.

Beneficios

Como ya manifestamos con anterioridad supone estrechar lazos, identificarlo como un miembro más familiar.

Si ya tiene asigano nombre es un buen inicio para poder entrenarlo en otras facetas, que igualmente requieran de cierta educación.

Desde el punto de vista burocrático o administrativo es obligatorio, puesto que para expedir tarjeta veterinaria sanitaria, implantación del chic, etc., requerirá obligatoriamente de su correspondiente nombre.

En caso de pérdida o extravío se podrá localizar más fácilmente si con anterioridad estaba asociado con un nombre, en la medida que existe más posibilidad de que atienda a nuestra llamada.

Inconvenientes

Debido a su comportamiento solitario, en muchos casos puede que no quiera atender a nuestra llamada.

Aquellos que son más arisco y presenten una socialización muy pobre, la tarea de enseñar al gato su nombre se hará sumamente difícil o imposible.

Una vez que conoces cómo enseñar al gato su nombre, puedes hacer clic en este enlace y conocer nombres curiosos e interesantes para gatos.