Estás aquí: Inicio » Etología felina » Cómo tranquilizar a un gato asustado, causas del miedo

Cómo tranquilizar a un gato asustado, causas del miedo

Cómo tranquilizar a un gato asustado

Los gatos generalmente se asustan ante objetos o situaciones inesperadas o desconocidas. La reacción normal ante el alerta puede ser de huida, de pelea o se quedan inmóviles. El miedo muchas veces es una reacción positiva que puede salvarles la vida. En todo caso es importante saber cómo tranquilizar a un gato asustado.

¿Por qué mi gato me tiene miedo?

A pesar de ser animales muy independientes, los gatos suelen asustarse por muchas cosas que en realidad no representan ningún peligro para su supervivencia. Reaccionan instintivamente y cualquier situación que los sorprenda o resulte un problema para su control territorial puede representar una amenaza.

Un punto débil son los ruidos. Debido a su especial sensibilidad a los sonidos estos pueden generar un estado de verdadero pánico. Los sonidos de los artefactos eléctricos, como por ejemplo, una licuadora o una aspiradora, son fuente de gran angustia para estas mascotas. Las tormentas y los fuegos artificiales son otro ejemplo.

Otros animales (incluyendo otros gatos) también generan estrés y ansiedad. Esto se debe a que son animales territoriales y la presencia de otro gato puede representar una invasión a su propiedad.

Debido a la propia naturaleza de su especie, el agua puede ser motivo de perturbación. Los gatos poseen una saliva que neutraliza las impurezas del pelo y su lengua áspera es un cepillo que arrastra cualquier suciedad. Por lo tanto, el agua les resulta innecesaria y entrar en contacto con ella les puede provocar mucho estrés y miedo. También existen raras excepciones de felinos que disfrutan jugando con el agua.

Como todo lo que no le es familiar, las personas desconocidas les causan temor a estos animales. En general, los gatos requieren algún tiempo para acostumbrarse a la presencia de alguien que no pertenezca a su clan. El acercamiento gradual termina con este sentimiento de desconfianza más o menos rápidamente, según sea la personalidad del animal.

¿Cómo tranquilizar a un gato asustado?

Cómo tranquilizar a un gato asustado puede ser tarea fácil si se tiene precaución y se siguen los siguientes consejos. Tratar de sostenerlo o abrazarlo puede ser contraproducente, pues estos animales solo quieren huir o atacar cuando tienen miedo.

Tratar de averiguar qué lo asusta

Para tratar de tranquilizarlo es importante encontrar el motivo de su angustia. Puede ser un ruido, la presencia de alguien extraño o de algún animal, o quizás un entorno desconocido. En cualquier caso trata de eliminar el foco de su intranquilidad. cómo tranquilizar a un gato asustado puede ser tan sencillo como apagar un artefacto eléctrico o dejarlo deambular por un nuevo espacio hasta que se familiarice.

Dale su premio favorito

Cómo tranquilizar a un gato asustado a través de su comida favorita o el juguete que más le gusta puede ser un elemento de distracción muy efectivo, concretamente para desviar su atención de aquello que le molesta. Si logra divertirse y olvidar lo que lo perturba es probable que supere ese temor con relativa facilidad.

Háblale con suavidad y cariño

Tocarlo no es buena idea cuando el gato está estresado. Lo ideal es hablarle con cariño y tranquilidad, de forma pausada. Eso le transmitirá la calma y seguridad que necesita.

No le grites, regañes o amenaces si muestra comportamientos inadecuados producto de su estado de ansiedad. Tampoco trates de sacarlo de algún escondite donde se haya refugiado. Háblale con dulzura a una distancia prudencial y espera a que salga por su propia voluntad.

Feromonas para gatos

Estos productos deben usarse consultando previamente al veterinario. Las feromonas tienen un gran poder calmante sobre los gatos. Se pueden rociar para ayudarlo a encontrar un estado más relajado a través del olfato, un sentido muy desarrollado en los felinos.

Si a pesar de todo, el gato sigue manifestando estados de miedo y ansiedad sin mostrar mejoría, es necesario consultar con el veterinario para descartar una enfermedad. El etólogo también puede ayudar a analizar el comportamiento y encontrar la mejor forma de ayudarlo.