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Un compañero para tu gato – consejos para incorporarlo en casa

Un compañero para tu gato
Un compañero para tu gato

En este artículos facilitamos consejos relacionado a cómo facilitar un compañero para tu gato.

Los gatos pertenecen a la familia de los felinos, una especie de los que encontramos individuos solitarios y otros que conviven en pequeñas manadas o grupos. Nuestros mininos caseros, han evolucionado, a diferencia que su homólogo, el gato salvaje, necesitan tener compañía para que su desarrollo y estabilidad emocional sea el esperado.

En la búsqueda de un compañero para tu gato, debes considerar una serie de factores y seguir ciertos pasos para que todo sea un éxito.

¿Qué esperar los primeros días cuando llega un compañero para tu gato?

Las adaptaciones son trabajosas y es posible que nos desmotivemos o creamos que hemos tomado la decisión errónea, pero esto no es así. Los gatos son animales netamente territoriales, por lo que no recibirán con buenos ojos a su compañero. Sin embargo, al cabo de dos o tres semanas, te toparás con ellos jugando juntos y los sorprenderás durmiendo entrelazados.

De modo que si tienes un poco de paciencia y superas la primera etapa, te darás cuenta de que un compañero para tu gato fue la mejor idea que pudiste haber tenido. No obstante, debes prepararte para el siguiente comportamiento durante los primeros quince días:

– Bufidos

– Que tu gato ahuyente al nuevo

– Arañazos

– “Conversaciones” felinas no muy amigables

– Mordidas

– Cambios de humor de tu gato

Qué pasos seguir para que la adaptación resulte lo más fluida posible

Habitación aparte: durante los dos primeros días, lo ideal es que destines una habitación aparte, un hogar provisional en el que albergar al nuevo compañero para tu gato. Esto permitirá a tu minino percatarse de la presencia de un nuevo integrante en la casa y estar alerta. Tomar a tu gato desprevenido puede empeorar de forma sustancial su comportamiento y, por ende, hacer más trabajoso el período de adaptación. Su olfato está desarrollado, se acostumbrará al olor del otro gato, por lo que la unión será más amigable.

Objetos del nuevo integrante: ponle mantitas y juguetes al nuevo gato. Un rato más tarde, preséntale esos objetos a tu gato. Esto permitirá que entre en contacto con el olor de su futuro amigo.

Dos platos de comida: para evitar peleas, lo mejor es disponer la comida en dos recipientes diferentes. Los primeros días los recipientes deberán permanecer a una distancia prudencial uno de otro. Sin embargo, deberás acercarlos unos centímetros cada día, hasta que finalmente puedas usar un solo recipiente.

Dos areneros: no te extrañes si tu gato hace sus necesidades fuera del arenero si siente el olor del nuevo integrante en él. Para evitar tal contrariedad, usa dos areneros. Además, si durante los primeros días los mantienes solos, no te queda más remedio que adquirir dos bandejas sanitarias.

Paciencia y dulzura: tu comportamiento será crucial si es que efectivamente deseas un nuevo compañero para tu gato. Cuando los veas pelearse, no reacciones de forma agresiva, sino que lo recomendable es separarlos con la misma actitud que separarías a niños de dos o tres años que se pelean. Una manta te servirá de protección frente arañazos, además podrás sujetar mejor a uno de los gatos.

Factores a tomar en cuenta al incorporar un nuevo compañero para tu minino

Sexo: dos machos competirán por el territorio; dos hembras se amigarán antes que dos machos y un macho y una hembra representan el famoso casal en el que reina el equilibrio. Lo más conveniente es que ambos animales estén castrados, sea cual sea el caso.

Edad: dos adultos requerirán más tiempo de adaptación que un adulto y un cachorro. Si son dos cachorros los que vas a presentar, la adaptación será prácticamente instantánea, aunque no siempre, hay gatitos más desconfiados o miedosos, por lo que necesitará adaptarse al nuevo hogar.

¿Solo los gatos son adecuados?: no, claro que no. Perfectamente el compañero para tu gato puede ser un perro, siempre y cuando este último sea dócil, mimoso y juguetón. Los perros y gatos se llevan muy bien, pero la raza y el temperamento del perro, así como su edad, son decisivas. Por lo tanto, un compañero para tu gato puede ser perfectamente un Golden, pero probablemente un Pitbull adulto no sea la mejor opción o uno de caza acostumbrado a abatir piezas cinegéticas.

Como has podido observar, un compañero para tu gato puede ser tanto un gato como un perro, incluso otros animales exóticos, siempre que exista compatibilidad. La adaptación irá variando según el sexo y la edad de ambos animales. El comportamiento de su dueño es tan importante como el de los animales. Hay que tener paciencia y saberles dar su espacio, así como también hacer una presentación paulatina.