Representación del gato en el arte

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A lo largo de la historia el gato se ha representado en el arte, concretamente en multitud de ocasiones, tanto en épocas de apogeo y esplendor, como en otras en las que su presencia no fue tan querida por los humanos. Es dato curioso la disparidad de concepciones que han existido acerca de este entrañable animal, quizás por ello desde el punto de vista artístico no pasaría desapercibido.

En el mundo Egipcio se descubrieron abundante material al respecto, se representaba en papiros, bajo relieves, pinturas, incluso existen esculturas de la diosa Bastet con la forma de gato.

En la Grecia clásica no se encontraron muchos vestigios sobre representación del gato en el arte, téngase en cuenta que carecía del protagonismo tan especial que se daba en Egipto, no obstante, es de destacar el famoso mosaico de Pompeya, algunas representaciones en relieve o ciertas esculturas en la que no falta junto al felino la figura del perro. El poeta Homero también dedicó algunas de sus obras a mencionar a este entrañable animal.

En Roma, las imágenes de gatos se exhibían incluso en los escudos de los soldados romanos, había multitud de representaciones, téngase en cuenta que para los romanos simbolizaban la victoria, la belleza o la libertad; desgraciadamente a nuestros días no llegaron la mayoría de esas reproducciones, quizás lo más relevante son dos mosaicos con incrustaciones de figuras de gatos cuyo origen se otorgó a la Escuela de Alejandría. En literatura se escribió sobre el gato por parte del poeta Virgilio y también Publio Ovidio en su obra mitológica la “Metamorfosis”.

Más cercano en el tiempo aparecen innumerables artistas que en algún momento de sus vidas dedicaron parte de sus vidas a representar al gato en el arte, así por ejemplo, en literatura, tenemos a Quevedo o Lope de Vega, en siglos posteriores, Charles Perrault “El gato con botas”, Edgar Allan Poe “El gato negro” o Ernest Hemingway “El gato bajo la lluvia”. Con posterioridad es necesario mencionar a D. Luis Sepúlveda y su obra “Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar”.

En pintura y escultura aparecen clásicos como Velázquez, Murillo, Leonardo da Vinci, Rembrandt; con posterioridad, Renoir, Miró, Picasso o Bonnard, en definitiva, innumerables autores célebres encargados de plasmar en el arte pequeñas historias dedicadas a nuestro gran amigo el gato.

Tuvo también su protagonismo en el cine, dibujos animados, música, un sin fin de autores que han rendido homenaje al gato doméstico en representaciones relacionadas con el arte, el cual cada día se ha ido popularizando y ganando aceptación como mascota, un miembro más del hogar familiar.