Origen del gato

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El origen del gato doméstico ha sido siempre un misterio difícil de resolver, a ciencia cierta se desconoce su punto de partida exacto, esto ha originado que existan múltiples teorías sobre los inicios de su domesticación; se sigue investigando científicamente y los nuevos descubrimientos están cada vez más cerca de revelar este enigma histórico. Quizás las diferentes concepciones que vamos abordar, muchas de ellas dispares, estén motivadas por la diversidad de disciplinas que tratan de encontrar ciertas respuestas al proceso de domesticación de este animal.

Algunos sostienen que el gato doméstico desciende del gato salvaje africano, Felis silvestris Libyca. En efecto, el origen de la domesticación se remontaría a la época del Antiguo Egipto, en aquel momento los gatos desempeñan un papel social muy relevante, como era el hecho de exterminar las plagas de roedores que amenazaban seriamente las cosechas. Los fenicios trasladarían ejemplares a Europa, comenzando así su expansión por el resto de países del mundo; todo lo manifestado con anterioridad estaría avalado por la gran cantidad de registros arqueológicos encontrados hasta la fecha.

Otra teoría sienta el origen del gato doméstico en el gato salvaje de la India y Pakistán (felis ornata), los partidarios justifican su tesis en la comparación del volumen del cerebro, consideran que éste se asemeja más al del gato doméstico, descartando al gato silvestre africano, toda vez que su capacidad craneal difiere de la anterior.

Hay quien mantiene que el gato salvaje, en su evolución, sufrió una mutación genética, que dio lugar al origen del gato doméstico; para los partidarios de esta teoría, lo relevante del gato salvaje es la agresividad que mantiene en su edad adulta, por el contrario, en el doméstico, esa agresividad es inexistente, es una especie de gato salvaje pero que nunca alcanza la madurez adulta característica de los felinos salvajes.

Una investigación reciente realizada por un equipo de investigadores encabezado por Carlos Driscoll, de la universidad de Oxford, han descubierto que el origen del gato doméstico es consecuencia de cinco líneas maternas de gatos monteses de Oriente Próximo; a través de métodos moleculares identificaron cinco subespecies de gatos monteses (Felis silvestris), los investigadores llegan a la conclusión de que la domesticación de los gatos data de más de 10.000 años, coincidiendo con el inicio de la agricultura. Para su estudio compararon centenares de genomas tanto en gatos domésticos como salvajes.