ontogenia conducta gatos

Foto: José Losada Licencia: creative commons

La ontegenia de la conducta felina hace referencia a los cambios comportamentales que pueden desarrollarse en los gatos, su estudio cobra especial importancia sobre todo para que los expertos puedan determinar los periodos en que el felino puede socializarse, incluso fijar aquellas etapas que se consideren más positivas para lograr un buen aprendizaje del gato y, por ende, un comportamiento compatible con el entorno domésticos y su amo. La ontogenia de la conducta también va a estudiar los mecanimos responsables de los cambios comportamentales en los animales.

Periodos de desarrollo en los gatos

Periodo prenatal: comprende todo el tiempo en que dura la gestación. Aunque los gatitos aún no hayan nacido, el ambiente del útero de la madre va a afectar a las crías enormemente y se ha demostrado que si se produce algún tipo de estrés o enfermedad, puede haber cierta predisposición a estresarse en el futuro la propia cría, o incluso crecer más débil, obviando el hecho de que enfermedades o faltas de alimentación pueden afectar al desarrollo y la fortaleza del feto.

Periodo neonatal: Incluye los primeros 9 días del animal. Los gatos nacen completamente ciegos y sordos y no abren los ojos y oídos hasta a partir de los 9 o 15 días de vida. Sin embargo, el olfato el gusto y el tacto sí que están desarrollados, y resultan fundamentales para el reconocimiento de la madre y encontrar el pezón para asegurarse la alimentación.

Además, mediante el tacto de su lengua, es capaz de fortalecer y poner en marchas ciertas rutas químicas que aceleran el desarrollo orgánico del animal, incluso la leche materna le proporciona una inmunidad mucho más efectiva en sus primeros días, por lo que es importante que los cachorros se mantengan con la madre en esta etapa y posteriores. Por otro lado, es la madre quien activa a los gatitos el reflejo urogenital, estimulando mediante lamidos la defectación y micción.

Por lo tanto, durante esta etapa son ciegos y sordos aunque pueden oler y sentir el contacto con la madre. Los gatos bebes desarrollan un reflejo denominado “rooting” que consiste en un movimiento horizontal de la cabeza en busca de fuentes de calor u olores.

Los gatitos no son capaces de ponerse de pie debido a que aún no se ha producido la mielinización de las neuronas del tercio posterior, esto provoca una descoordinación que impide que se pongan en pie, puesto que los axones neuronales son más lentos en el tercio posterior que en el sistema central. A los 5 días se produce una transición del reflejo flexor (si los coges por el pellejo del cuello se encogen sobre sí mismos) por el extensor (se estiran todo lo que pueden), podría considerarse un método útil que ayuda a precedir la edad.

Periodo de transición: comprende desde los 9 a los 15 días de vida del gato. Empiezan a abrir los ojos y oídos y ya pueden miccionar y defecar por si mismos, aunque sin seleccionar una zona determinada. Además el sistema nervioso ya se ha mielinizado totalmente, por lo que a esa edad son capaces de ponerse en pie, incluso responden a sensaciones de alarmas, como ruidos fuertes.

Periodo de socialización: va desde los 15 a las 7 semanas. Aprenden a socializarse, a vivir en grupo y a inhibir la mordedura. También los gatos aprenden el reconocimiento de especies; como en los perros, hay que exponerlos a los ambientes donde van a vivir, estas actividades se realizan de modo progresivo para que los gatitos no se asusten. A esa edad empiezan a buscar determinados lugares para la evacuación, generalmente fuera de su área de descanso.

Periodo juvenil: A partir de las 7 semanas. Igual que en el perro, empiezan a aprender la evacuación en lugares blandos, es una buena etapa para enseñarles a usar el arenero. En el caso de los gatos, aparece la conducta de depredación que ocupa un 60% del tiempo del cachorro, por lo que es necesario proporcionarles un determinado tiempo para el juego, además de facilitarles juguetes que ayudan a socializarlos.

Estructura social de los felinos

En el caso de los gatos, hay que tener clara la conducta del pariente más próximo en libertad y del que probablemente derivan los gatos domésticos, que es el gato salvaje africano. Llevan una vida solitaria, por lo que no suele haber relaciones ni de dominancia ni de competencia. Los problemas de los gatos no surgen por una cuestión de dominancia sino por defensa del territorio y de los recursos.

Debido a lo anterior, los gatos domésticos no tienen relaciones de competencia sino que depende del animal, o comparten o no comparten sus recursos. Hay que tener en cuenta que son muy territoriales, defienden una zona concreta que ellos marcan con sustancias olorosas y que solo comparten según las circunstancias.

El territorio se puede dividir y ser más o menos grande, sin embargo, mantienen el territorio propiamente dicho, que se defiende de forma activa, y el área vital que puede ser compartido por uno o varios individuos pero no la defienden tan activamente.

Comunicación de los gatos

Los felinos entablan comunicaciones de diversas formas, auditivas, olfativas y visual.

Comunicación olfativa

En la comunicación olfativa, son las feromonas las que tienen la función de información. Las feromonas son sustancias volátiles que alteran de un modo u otro el comportamiento del animal receptor. Pueden determinar el comportamiento sexual, social y maternal.

La captación de feromonas se lleva a cabo a través de órgano vomeronasal en un proceso denominado flehmen. Las feromonas están presentes en diversas partes del cuerpo, por ejemplo, en los carillos de los gatos con función social principalmente; región podal, apaciguadoras, sociales, territoriales mientras se rasca el gato; orina y heces, glándulas especiales en gatos con función territorial, etc.

La hormona más importante en gatos es la hormona facial F3 que se usa para organización espacial, es la que utiliza el gato para delimitar su territorio y de forma ansiolítica. Además antagoniza con las de la orina y con la de las uñas por lo que son utilizadas en fermonoterapia para cambios en comportamiento relacionados con problemas de marcaje.

Comunicación auditiva

Chillidos, bufidos, gruñidos (agresividad y miedo) y ronroneo (situaciones de estrés o en situaciones de bienestar).

Comunicación visual del gato

En los gatos, su lenguaje es mucho más limitado que en los perros, debido a que son animales solitarios y no necesitan tanto ritual ni gradación postural.

– Postura ofensiva: se mantiene la vista y hay un acercamiento pero frontal, orejas levantadas, enseñan los dientes y pupilas contraídas.

– Postura defensiva: Pelo erizado para parecer más grandes, avanzan de lado, orejas pegadas a la cabeza, chillidos y bufidos con la boca muy abierta, mantenimiento de la distancia con el agresor.