7 evidencias de que los gatos quieren a su dueño

Los gatos quieren a su dueño
Los gatos quieren a su dueño

Los felinos domésticos son criaturas maravillosas, pero desconcertantes. Desde una perspectiva general, los gatos no parecen expresar emociones, y difícilmente vienen a ti cuando los llamas. Claro está, a menos que quiera prestarte atención y con frecuencia logras esto si la comida está involucrada. Pero esto no significa que no tenga un lazo contigo. Hay signos inequívocos de que los gatos quieren a su dueño. Solo hay que prestar atención a las formas que tiene el gato para expresar su afecto en forma genuina.

Se echa panza arriba y te deja acariciar su barriga

En la naturaleza lo primero que protegen muchos animales del ataque de un depredador es su barriga. Se debe a que es la parte del cuerpo que ofrece acceso a los órganos vitales. Si un animal finalmente lo atrapa es lo primero que ataca. Por lo tanto, que te de acceso a su panza es el signo de mayor confianza y amor que te puede expresar tu gato, un comportamiento sumiso hacia su amo.

Te trae presentes inesperados

Si tu gato de repente deja a tus pies un roedor inerte, posiblemente veas esto como un signo macabro. Pero no te asustes, esto también lo hacen los gatos que quieren a su dueño. Lo más común es que te traigan, ramitas, florecitas u objetos de otras casas que forman parte de la selva urbana. Posiblemente involucra su parte instintiva de caza, pero es su modo de decirte “te amo”.

En gatos callejeros esta conducta es habitual, no así los de interior, es decir, los criados en un piso, en la medida de que su espacio es reducido y no precisa traer objetos del exterior, en muchas ocasiones, por miedo a que se los quiten otros animales.

Frota su cabeza y su lomo contra ti

¿Por qué frotan el cuerpo frente a su dueño? Es porque quieren dejarte su olor, y marcarte como algo suyo. Notarás que hace esto también con su mentón y también con ciertas partes del lomo. Allí tiene sus glándulas sudoríparas, algo que los animales también usan para marcar sus territorios y a los miembros de su manada.

Igualmente el comportamiento de frotar se extiende a enseres de la vivienda, como mobiliario o donde gusten descansar, por lo que los gatos quieren a su dueño y protegen, mediante marcaje, todo aquello que consideran su espacio personal.

¡Te muerde!… pero no muy fuerte

Puede suceder que mientras lo acaricies de repente te dé un leve mordisco en los dedos. Puede que esto te sorprenda un poco, pero es una señal de cariño. Si realmente quisiera hacerte daño, te haría sangrar.

Este tipo de mordiscos suele ir acompaño de lamidos, lo que indica que pretende integrarse en sociedad, como lo hacen los gatos domésticos que viven en un apartamento y suelen acicalarse, en muchas ocasiones, en grupo.

Te siguen a donde quiera que vayas

Muchas personas se molestan cuando sus gatos les siguen, al tiempo que se frotan entre sus piernas. Con frecuencia, esto resulta en un tropezón que hace peligrar la estabilidad de ambos. Pero a pesar de que sea molesto, esta es otra forma  de manifestar su amor y comprobar nuevamente que los gatos quieren a su dueño.

Es habitual esta conducta cuando se les ofrece alimentos o te retan a que juegues con ellos.

Te masajea… ¡con uñas y todo!

Casi no hay gato que alguna vez no se haya tumbado sobre su dueño para aplicarle ese masaje tan especial que se parece más al movimiento necesario para amasar una pizza. Lo hace mientras ronronea y clava un poco sus uñas. ¡Auch! No parece lo ideal, pero encuentra la manera de lidiar con esto. Es una señal inequívoca de su amor.

¿Los parpadeos es un indicador que los gatos quieren a su dueño?

Cuando los gatos quieren a su dueño no saltan sobre ellos ni les lamen la cara. Sencillamente ofrecen una mirada calmada al tiempo que ronronean y parpadean lentamente. Si quieres responderle de esa manera, prueba mirándolo de la misma forma y parpadeando lentamente también.

El parpadeo lento y ojos relajados es un indicador de que el gato permanece relajado, está a gusto con su dueño.

2 respuestas a «7 evidencias de que los gatos quieren a su dueño»

  1. El artículo está muy bien, pero se os ha escapado una falta de ortografía muy grave. «Te sigue a donde quiera que vayas» Es «Vayas» con «V», no con «B». Muchas veces escribiendo tanto, puede pasar algo así. Saludos, y seguid así, tenéis artículos muy interesantes.

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