Gatos en adopción

Consejos adopción gatos

Si pretendemos adoptar un gatito en el seno del hogar familiar, debemos plantearnos una serie de cuestiones esenciales para que la adopción del gato llegue a buen término y la convivencia sea armoniosa o equilibra; en definitiva, sin sobresaltos ante situaciones inesperadas que pueden frustrar la acogida o, en el peor de los casos, desemboque en el abandono del animal.

Facilitamos algunos consejos relacionados con la adopción de los gatos, son importantes llevarlos a la práctica, en muchas ocasiones aspectos importantes se pasan desapercibidos e influyen negativamente en las relaciones con el gato.

Elección de un gatito como mascota

Si decidimos acoger algún gato en adopción es necesario meditar si vamos a tener el tiempo suficiente para darle las atenciones que requiere, además, debemos planearnos el lugar donde se va a hospedar, si contamos con espacio suficiente para su cobijo; precisará de unos gastos extras en concepto de manutención, visitas periódicas al veterinario y otros imprevistos. Por otro lado, es necesario prever donde alojar al animal en periodo vacacional, téngase en cuenta la cantidad de abandonos producidos ante la imposibilidad de atender a la correspondiente mascota.

La adopción del gato ha de ser unánime por parte de todos los miembros de la unidad familiar, ya que se trata de evitar posteriores conflictos, muchas veces motivados en el reparto de tareas para su cuidado o en la falta de estima hacia el animal, además, nos habremos cerciorado de que no existe ningún pariente con alergia a los gatos, en estos casos, es mejor abstenernos y buscar otro tipo de mascota, como pueden ser peces de acuario, reptiles, etc.

Si todo lo anterior es favorable, estaremos en condiciones de la adopción, lo ideal es adquirir un gatito con una edad entorno a los dos meses y medio, así se adaptará con facilidad a su nuevo entorno.

Gatos comunes o de raza

Gatos comunes se puede conseguir, sin coste alguno, ojeando anuncios publicitarios, dirigiéndonos algún centro de acogidas de animales o a través de conocidos que dispongan de alguna camada numerosa. Muchos gatos domésticos, cuentan con una belleza similar a los de raza, además, tienen la ventaja de no ser muy delicados, ya que, por regla general, son animales fuertes y robustos; por otra parte, su mantenimiento es más fácil que uno de raza.

Si nos decidimos por la adopción de un gato de raza, debemos acudir a una tienda especializada o a un criadero profesional. Este tipo de animales tienen un coste económico y se entregan con su correspondiente pedigree acreditativo que el gatito es de pura raza, incluso no es de extrañar que sus ascendientes sean campeones en belleza.

Existen gran variedad de razas, es importante informarse sobre los cuidados que va a requerir la elegida en cuestión, su mantenimiento, carácter, etc.; téngase en cuenta que cada tipo de gato tiene sus propias peculiaridades, además, un asesoramiento previo, nos beneficiará para tener ciertos conocimientos básicos del futuro compañero. Por ejemplo, un gato persa, necesitará cepillados regulares para mantener su manto limpio y denso; sin embargo, optar por un gato sphynx, al carecer de pelo, es obvio que no requerirá ningún tipo de cepillado.

Los gatos de raza suelen venderse, bien como animal de compañía, bien como animal destinado a competiciones felinas; en este último caso, los mininos serán estéticamente más bellos y, por supuesto, el coste de adquisición será mucho mayor, ya que no es tarea fácil la crianza selectiva de este tipo de ejemplares, obsérvese que en una camada no todos tienen las suficientes cualidades para su ulterior exhibición en certamen de gatos.

Además, muchos criadores ofrecen al público ejemplares que gozan de buena vitalidad, de hecho, sus reproductores están, en la mayoría de los casos, libre de enfermedades, incluso entregan al nuevo propietario certificado de salud de sus progenitores, son documentos que acreditan el buen proceder del criadero; siendo la elección más aconsejada para cerciorarnos que el gato se encuentra en perfectas condiciones.

Si se opta en adquirirlo simplemente como mascota, probablemente el mismo criadero nos limitará la reproducción con el minino, lo normal es que se suscriba un contrato en el que se establecen formalmente las obligaciones contraídas tras su adquisición, entre ellas, su esterilización y la responsabilidad de darle los cuidados que va a requerir a lo largo de su vida.

El sexo del cachorro

Otra partida a tener en cuenta en la adquisición del felino, es reflexionar sobre el sexo del cachorro. Sus cuidados y convivencia van a ser prácticamente idénticas, siempre que el gato se encuentre esterilizado, de lo contrario, existen notables diferencias, sobre todo desde el punto de vista conductual; así llegada la época de celo, los gatos machos maúllan con intensidad, marcan, es decir, orinan en el sitio más inesperado de la vivienda y se encuentran más nerviosos y excitado; las hembras, por su parte, vocalizan más de lo habitual, se frotan con objetos y abandona en cierta medida su higiene.

En definitiva, es una cuestión un tanto subjetiva, a valorar personalmente, sobre la preferencia de un sexo u otro, podemos pedir consejos al vendedor para que nos ayude a tomar una decisión en firme, en todo caso, no debemos olvidar que si optamos por la adopción de un gato con fines domésticos, serán los propios veterinarios, los encargados de asesorarnos y recomendarnos la esterilización a una edad temprana, evitando con ello, los cambios de comportamientos descritos con anterioridad, al mimos tiempo que se incrementará la calidad de vida del gatito.

 Test de carácter antes de la adopción del gato

Antes de la adopción del gatito es recomendable realizar un test de carácter, así advertiremos el grado de socialización del animal. Este ejercicio se realizará en el área donde esté acostumbrado a vivir el minino:

  • Si hacemos ruido y su reacción es asustarse bruscamente, muestra un gato poco socializado.
  • Si a través de objetos móviles no reaccionar al juego, evidencia un gato desconfiado, temeroso, en definitiva, no criado en ambiente familiar.
  • Si no se deja manipular, se esconde y muestra agresividad cuando intentamos acariciarlo, significa que se trata de un gato poco domesticado.
  • Finalmente, si se atiende a la llamada, le gusta las caricias y la presencia humana, es un síntoma de que el felino está integrado y socializado.