Cuidados de un gato recién nacido cuando no tiene madre

Cuidados de un gato recién nacido
Cuidados de un gato recién nacido

La recomendación de cabecera de todo veterinario es que el gatito permanezca con su madre durante un mínimo de tres meses. Esto es lo que garantizará que el felino se alimente de forma tal que la supervivencia sea un hecho, al tiempo que también recibirá los cuidados sanitarios y de higiene que necesita, además ayudará a que se socialice con la propia madre y resto de hermanos. Sin embargo, el abandono o hechos fortuitos como el fallecimiento de la madre muchas veces hacen llegar a nuestras manos a un minino huérfano, ante lo cual tendremos que saber exactamente cuáles son los cuidados de un gato recién nacido.

Primeros cuidados de un gato recién nacido

La valoración del veterinario será primordial cuando hallamos un felino recién nacido. Siempre envuelto y bien protegido, deberíamos llevarlo con este profesional para que evalúe su estado de salud, nos oriente acerca de su edad y nos indique algún cuidado extra si fuera necesario.

Antes de dedicarnos a preparar su alimento, dentro de los primeros cuidados de un gato recién nacido se encuentra el mantener su calor corporal. Al nacer, el animalito no es capaz de autorregular su temperatura, por lo que tendremos que hacerlo con ciertas ayudas externas.

Si contamos con una manta eléctrica o una bolsa de agua caliente, será de gran ayuda. Lo que tenemos que cuidar es que el calor no termine por quemar al gatito, el cual es sumamente frágil y delicado. Para evitarlo solo deberemos poner otras mantas, toallas o cualquier clase de tela gruesa entre la fuente de calor y el gato. La temperatura ambiental también es importante, debe ser cálida pero no extrema, de lo contrario podría deshidratarse.

Puede ser que no contemos con ninguno de estos generadores de calor, en ese caso lo mejor es ponerlo en una caja y envolver su cuerpo con paños gruesos a su medida. Esta opción es meno factible que la anterior, pues a esa corta edad como ya manifestamos no puede autoregularse, en todo caso debe estar en lugares alejados de inclemencias meteorológicas adversas, corrientes u otros factores perjudiciales para el minino.

Parte de los cuidados básicos es también el permitirle dormir mucho, ya que los felinos domésticos así lo hacen y cuando están en estado vulnerable es fundamental que así lo hagan, pero siempre bien protegidos y abrigados. Si no duermen se estresan y su sistema inmune, tan frágil a esa edad, puede producir efectos negativos.

Alimentación del gatito recién nacido

Dentro de las posibilidades del nuevo integrante de la familia está la de que no haya llegado a recibir el calostro, que es la primera toma de leche materna. Esto podría ser fatal para el pequeño y, con toda nuestra mejor intención puede que le demos leche tibia de vaca, algo que podría ser tan fatal como el hecho de no contar con los cuidados de su madre. El calostro le ayuda a inmunizarse durante los primeros meses de vida.

Los gatitos recién nacidos no deben recibir productos lácteos para humanos, ya que pueden provocarles la muerte. Dentro de los cuidados de un gato recién nacido está el de suministrarle leche artificial maternizada para gatos a temperatura corporal. Es posible que no tengamos el producto en casa si es que no teníamos pensada la adquisición del gatito, por lo que podremos darle agua tibia con un cuentagotas hasta que la compremos, lo que debe ser lo antes posible. En el mercado existen numerosas marcas de leches maternizadas para gatos a suministrar desde los primeros días de vida, las premium son de mejor calidad, sin duda un elemento esencial en los que a cuidados de un gato recién nacido se refiere, son más costosas, pero se asegura mejor su supervivencia.

Estimulación de esfínteres para que hagan sus necesidades

Durante las primeras semanas de vida, los cuidados de un gato recién nacido incluyen la estimulación de sus esfínteres, algo que su mamá hace con su lengua. De lo contrario, el minino no orinará ni defecará, lo cual también conlleva a su eventual fallecimiento.

Esta es una tarea muy sencilla, ya que solo necesitarás un trozo de algodón o gasa al que humedecerás con agua tibia. Pásale el algodón húmedo desde la pancita hasta su cola. Verás que inmediatamente el gatito comenzará a orinar y/o a defecar. Es imprescindible hacer esto varias veces al día, mejor después de las tomas de leche, de esa manera no le molestaremos y podremos facilitar que permanezca más tiempo dormido.

Controlar su estado de hidratación

Otro elemento importante en cuanto a los cuidados de un gato recién nacido es el control de su hidratación, es decir, que esté lo suficientemente hidratado, pellizcando o estirando su piel en la nuca o cuello se aprecia fácilmente, si enseguida vuelve a su lugar de origen no hay que alarmarse, pero si tarda, posiblemente necesita que se hidrate, para lo cual debemos llevarlo con urgencia al veterinario.

Maullidos constantes o falta de relajación pueden ser objeto de alguna dolencia o que no sepan mamar correctamente, es relevante disponer de un biberón especial con una tetina acorde con su edad. Los accesorios deben lavarse concienzudamente para evitar cualquier tipo de infección que pudiese afectar negativamente a su salud. Al mismo tiempo que el lugar donde se ubique debe estar limpio, renovando su lecho diariamente como medida de prevención.

En definitiva, los cuidados de un gato recién nacido son meticulosos y cronometrados. Se trata de oficiar de madre del pequeño que ha quedado huérfano. La alimentación será a base de leches especiales para gatos y es imprescindible estimular sus esfínteres para la evacuación. Además de los otros aspectos también tratados en este artículo.