Cómo tomar la temperatura a un gato, conocimientos prácticos

Cómo tomar la temperatura a un gato

Cuando se tiene una mascota felina, es muy práctico conocer cómo tomar la temperatura a un gato. Hay que seguir una serie de pautas partiendo de que la temperatura de este animal es superior a la del humano, así que una lectura hasta 39 grados estará dentro de los márgenes adecuados.

Los gatos son animales de hábitos. Cuando su conducta cambia súbitamente se pudiese estar ante fiebre. Que tenga la nariz seca o caliente no es un indicador fiable de que el gato ha subido su temperatura. En algunas oportunidades, el permanecer mucho rato cerca de un radiador o en el alféizar de una ventana bajo el sol pudiese provocarles este síntoma.

Si el gato deja de acicalarse, o está aparentemente ansioso, en actividad, en reposo y rápidamente de nuevo en actividad, hay algo que le molesta. Saber si tiene fiebre es un indicador fundamental ante el cual, obligatoriamente, hay que buscar ayuda veterinaria, sin medicarlo por cuenta propia.

La temperatura ideal del gato

La temperatura normal de un gato va entre los 38 y los 39 grados. A partir de allí es fiebre leve, y si supera los 40 grados, pudiese generar daño a sus órganos si no se atiende la causa de la calentura.

Cómo tomar la temperatura a un gato, las dos vías

La manera más fiable de tomar la temperatura a la mascota felina es por la vía rectal. Saber cómo tomar la temperatura a un gato ayudará a evitarle molestias y buscar una respuesta del veterinario de inmediato. Se van a necesitar dos personas porque el animal se resistirá a ser invadido en esta zona de su cuerpo.

Se puede envolver al gato en una toalla gruesa, para evitar arañazos. Acostado en posición lateral, dejando el ano al descubierto, introducir suavemente la punta del termómetro, puede ser analógico o digital. Hay que lubricar la punta con algún gel lubricante o con vaselina. Quien esté sujetando al gato debe hacerlo con firmeza, pero suavemente para evitar mayor susto al gatito.

Si se hace imposible hacerlo por vía anal, se puede tomar la temperatura por vía ótica, introduciendo el termómetro suavemente, sin presionar, en el oído del gatito. Es una vía que deja menos fiabilidad pero que también arroja resultados.

¿Por qué mi gato tiene fiebre?

Si aprendemos cómo tomar la temperatura a un gato, sabemos que el animal puede padecer fiebre. Las causas son multifactoriales, e incluyen desde padecimientos leves, hasta otros más complejos. En todo caso hay que consultar con el veterinario.

La salud del gato puede resentirse, como en todos los animales, cuando se va acercando a su edad más adulta. Un gato viejo presenta disposición a algunos problemas de salud que pueden producirle fiebre como uno de los síntomas.

Algún trastorno viral o bacteriano puede estarse incubando en el minino si tiene fiebre. Otra causa de subidas de temperatura, sobre todo en gatos viejos, es la presencia de algún tumor. Las infecciones por hongos también suelen generar fiebre, y junto a patologías bacterianas leves se curan con un rápido tratamiento.

Gripes y resfriados felinos también pueden generar fiebre, así como trastornos más graves, como una pancreatitis. En todos los casos es necesario consultar con el veterinario para que, a través de exámenes de sangre determine qué es lo que sucede con el gatito y recetar el tratamiento más adecuado.

Derrumbando el mito de la temperatura corporal

Aún en los gatos sin pelo, es imposible determinar si un gato tiene fiebre tan solo palpando su superficie corporal como pasa con los humanos, aunque en estas razas el indicador de temperatura puede variar. Hay que utilizar un termómetro que debe ser esterilizado con alcohol luego de usarlo, y dejarlo para uso exclusivo del felino doméstico. Aprender a cómo tomar la temperatura a un gato es fundamental a la hora de adoptar uno de estos felinos.

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