Cómo relajar a un gato

© Paradais Sphynx; relajar a tu gato

¿En alguna ocasión te has sentido sin saber que hacer porque ves a tu gato intranquilo, molesto o agitado? Pues si te has preguntado ¿Cómo relajar a un gato?, aquí encontrarás la respuesta.

Los gatos son mascotas cariñosas y sociables pero en ocasiones manifiestan su origen esquivo y salvaje y lo pueden expresar ante situaciones agudas o crónicas. Como consecuencia de lo anterior se produce el estrés o nerviosismo con liberación de una hormona llamada cortisol que a largo plazo podría afectar la salud de tu gato.

Para poder lidiar y controlar el estrés en tu mascota debes conocer las causas del mismo. Entre las más frecuentes se encuentran: ruidos excesivos, visitas de personas extrañas, gatos en los alrededores, viajes, tormentas, convivencia con otras mascotas, desorden en el hogar, falta de limpieza en sus lugares y otras muchas razones.

Aquí tienes los mejores métodos para cuando tu gato se altera o se pone nervioso.

Bríndale su espacio en un lugar seguro

El gato debe sentirse protegido y seguro, lo ideal es un lugar elevado al que se pueda subir, donde pueda observarlo todo, o un sitio o rincón apartado y oscuro. El aislamiento y la soledad lo ayudarán a recuperarse ante la presencia de personas extrañas.

Si tu gato está muy alterado debes ser cuidadoso en el traslado para que no te agreda. Lo mejor es envolverlo en una toalla.

De acuerdo a la causa que esté alterando a tu gato puedes aplicar medidas particulares que eviten el estrés. Por ejemplo, si vas a recibir visitas o personas trabajando en el hogar lo puedes colocar en un lugar seguro antes de que lleguen o si es por la presencia de otros gatos en el exterior podrías emplear productos para alejarlos.

Proporciónale alimentos agradables

El gato se manifiesta por reacciones inmediatas, o sea la recompensa o el castigo debe recibirlo en el mismo momento que realiza la acción para que así relacione un hecho con el otro.

Para aliviar la ansiedad una de las medidas efectivas es ofrecerle los alimentos que le resulten más agradables, por ejemplo alimentos húmedos como el pescado o colocarlo en lugares escondidos para que con su magnífico olfato lo busque y se entretenga en esa actividad.

Protégelo contra los sonidos fuertes

Las tormentas eléctricas, los ruidos procedentes del exterior, la música con un volumen muy alto pueden ser fuente de ansiedad. Para relajarlo es conveniente colocar una bufanda u otra prenda que hayas usado en su cajón o poner al gato en lugar lo más aislado posible.

Cierra las ventanas y trata de que se sienta en un ambiente seguro y confortable, puedes encender el radio o el televisor a un volumen bajo y así se atenuarán los ruidos procedentes del exterior.

Hablar en voz baja o cantar suavemente también en voz baja ayuda a la relajación de los gatos.

¿Cómo relajar a un gato con música?

Diversas investigaciones demuestran que los gatos poseen una sensibilidad cerebral especial para los sonidos musicales (30% en los gatos frente un 3% en los humanos). Diversos experimentos demuestran que los gatos se relajan mejor con la música clásica, menos con la música pop y con la música tipo heavy metal se alterna más. Incluso existe música especialmente dedicada a los gatos.

Relajar a tu gato con extractos de plantas

Los gatos son capaces de detectar los olores hasta 100 metros de distancia. Algunas plantas poseen efectos relajantes, entre ellas la valeriana.

Esta planta posee una sustancia llamada nepetalactona que posee efectos relajantes comprobados para la mayoría de los gatos, aunque siempre existe la respuesta individual. Su efecto dura entre 30 y 120 minutos.

A partir de los componentes de esta hierba se preparan aerosoles, gotas o juguetes que pueden ser empleados al viajar, durante una tormenta u otra situación que así lo requiera.

También las flores de Bach producen un efecto relajante muy eficaz en los gatos.

Otras alternativas para la relajación de los gatos

Las feromonas producen un efecto relajante en los gatos y pueden ser empleadas en collares, juguetes, ropas y otras variantes para tranquilizar a tu mascota. Existen en el mercado una amplia disponibilidad de estos productos.

En ocasiones es necesario recurrir a sedantes bajo prescripción de un profesional. Es conveniente que consultes con un veterinario la mejor alternativa para tu gato, pero los más empleados son alprazolam, midazolam, fenobarbital, y lorazepam. Si el estrés es previsible muchos profesionales recomiendan administrar el medicamento una hora antes.

Además de los mencionados anteriormente existe una amplia gama de sedantes que pueden ser empleados, siempre y cuando sean indicados por el veterinario. Muchos de ellos tienen efectos adversos, y más aún si tu gato tiene insuficiencia renal, diabetes o enfermedad cardíaca.

En la mayoría de las ocasiones los sedantes son especialmente útiles si se utilizan en situaciones especiales, por ejemplo en los viajes, tormentas u otros momentos esporádicos, aunque pueden existir también casos en que sea necesario administrar medicamentos a largo plazo, sobre todo cuando el gato sufra de ansiedad constante.